El Estado de México es de los lugares en donde se registra el mayor número de uniones entre menores de edad, además en las zonas rurales de los estados de Oaxaca y Chiapas existen peticiones para contraer matrimonio entre menores de 15 o 17 años.
Ante esto, Miguel Buenrostro, docente investigador, informó de la reciente entrada en vigor de las reformas al artículo 148 del Código Civil Federal, que prohíben el matrimonio infantil y adolescente, estableciendo los 18 años como edad mínima para este contrato civil sin excepciones.
Por tanto, analizó que estas reformas ayudarán a impulsar un cambio cultural para erradicar las uniones forzadas, que defienda los derechos antes vulnerados por esta práctica nociva y priorizar el interés superior de niñas, niños y adolescentes.
Explicó que el decreto de la reforma ya fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 4 de junio. La cual estará acorde a otra legislación en la materia, como la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, y los múltiples tratados internacionales que México ya ha firmado y ratificado pero que aún no se habían convertido en ley.
El analista manifestó que de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), casi el 50 por ciento de las mujeres que contraen nupcias antes de los 18 años sufren violencia física, alrededor del 70 por ciento padece violencia sexual y el 16 por ciento violencias económicas.
Buenrostro explicó que del 2012 al 2017, el 8.7 por ciento de los hombres y el 20.1 por ciento de las mujeres que contrajeron matrimonio en México tenían entre 15 y 19 años de edad. Para 2015 se encontraban casados formalmente 75 mil 443 adolescentes de entre 12 y 17 años, y más de 300 mil vivían en unión libre. En ambos casos, el 80 por ciento de las uniones correspondía a niñas o mujeres adolescentes.
El docente señaló que entre las consecuencias de casarse antes de los 18 años se encuentran: no poder concluir sus estudios y dedicarse a labores del hogar prematuramente. El riesgo de posible violencia intrafamiliar o hacia la mujer. Riesgos de embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual, morbilidad (física, psicológica y/o social) y mortalidades maternas y la de sus hijos, así como la discriminación social.












