El presidente del Consejo de Cuenca de los ríos Grijalva y Usumacinta, Alfredo Araujo Esquinca, apuntó que en la entidad hay 106 plantas de tratamiento de aguas residuales que no funcionan, y otras más en construcción que están abandonadas.
Este es un problema común en Tabasco y Campeche porque no hay una legislación que obligue a los munícipes a cumplir con esta tarea.
Ante ello, Araujo Esquinca exhortó a los ayuntamientos chiapanecos a gestionar y destinar recursos suficientes para la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales.
Destacó que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México sólo 34 de cada 100 municipios cuentan con este servicio prioritario, que permite reducir el uso de agua potable, al reutilizar el líquido que ha pasado por el proceso de saneamiento.
De esta forma, las autoridades podrían enfocar sus esfuerzos en generar sistemas para abastecer a las comunidades que actualmente no tienen acceso al agua potable, y reducir enfermedades infecciosas.
Además, llamó a la población a evitar la deforestación de los bosques y selvas, incendios forestales y quemas indiscriminadas, pues agravan el cambio climático y disminuyen el potencial de lluvias, además de provocar sequías severas, como la que actualmente afecta a la entidad chiapaneca.
“La cultura del agua se fomenta desde los hogares, haciendo un uso efectivo y racional de este recurso; y desde el gobierno, con políticas públicas responsables que permitan la asignación de recursos a los ayuntamientos”, declaró.
En tanto, pidió a la sociedad a hacer una alianza para revertir el cambio climático y conservar el agua, de lo contrario, consecuencias como las inundaciones, falta de lluvias y otras alteraciones climáticas podrían empeorar.












