"Carlos Herrera * CP. El abogado Miguel Ángel de los Santos dijo que en Chiapas el Gobierno del Estado ha implementado operativos policiales similares o peores a los de San Salvador Atenco, en los que se han violado derechos humanos para reprimir las causas del pueblo.
En entrevista, Miguel Ángel de los Santos mencionó que ""en Chiapas han ocurrido cosas peores o muy parecidas, pero lo que los hechos de Atenco tienen en común con los actos de represión en Chiapas, como los recientes vividos en Bochil, y hace no mucho tiempo con el magisterio, con campesinos, es que representan primero la excusa del Estado de Derecho como justificación para reprimir y violar derechos humanos"".
Miembro de la Red de Defensores Comunitarios por los Derechos Humanos, De los Santos senaló que otro punto en común de Chiapas con Atenco es ""la ineficacia de las autoridades para resolver conflictos sociales por vías dialogadas; cuando el Estado reprime, cuando el Estado utiliza la fuerza pública para resolver conflictos políticos y sociales, está admitiendo tácitamente su fracaso para resolverlos por vías dialogadas y pacíficas"".
""Eso lo único que revela es la intolerancia, es decir, 'si tú no llegas a un acuerdo conmigo, lo que sigue, tú lo sabes de antemano, es que te voy a reprimir', así que bajo esas condiciones no se puede hablar de que se restablece el Estado de Derecho, estamos realmente ante el fracaso de opciones políticas para resolver conflictos de manera negociada"", afirmó.
El abogado, quien ha defendido legalmente a indígenas de Chiapas detenidos en ese tipo de acciones policiacas, indicó que ""no se puede en ningún momento admitir que se utilice el restablecimiento del Estado de Derecho para justificar violaciones graves a derechos humanos como las que están ocurriendo en Atenco, como las que ocurren en Bochil"".
""El mero hecho de que detienen a más de 50 personas (en Bochil) en un solo operativo policiaco, implica una violación a derechos humanos, además deriva en la incomunicación que generalmente acarrea las detenciones arbitrarias, entre otras violaciones"", puntualizó.
Otra característica es que en los operativos, como ocurrió en Mactumactzá, donde detuvieron casi a 300 personas (en 2003), ninguna está en la cárcel, ningún caso llegó a sentencia, ""lo que implica pues que fueron detenidos arbitraria e ilegalmente y luego puestos en libertad"".
Manifestó que en el caso de Bochil la policía estatal detuvo a más de 50 personas y ""finalmente el estado tiene que negociar políticamente, es decir, lo que el Gobierno del Estado consigue con estos operativos es hacerse de rehenes, rehenes políticos que luego puede negociar en una mesa a cambio de doblegar las demandas políticas"".
Explicó que al igual que en el resto del país, en Chiapas la policía actúa agrediendo a las personas, detienen sin orden de aprehensión a decenas de indígenas, utilizan helicópteros, mecanismos como la tortura y hasta agreden a los periodistas y fotógrafos.
"











