El avance que ha tenido la pandemia del Covid-19 en Chiapas ha provocado que 300 mil empleos formales se pierdan y los números seguirán en aumento, lo que implicará un desplome en la economía considerando el número de compañías que suspendieron actividades, mencionó Arturo Marí Domínguez, presidente en el estado del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Entrevistado sobre el tema, mencionó que una vez que se dio el anuncio oficial de la entrada a la etapa más agresiva de la contingencia, los datos también arrojan que un 75 por ciento de las empresas chiapanecas se verán en la necesidad de “bajar las cortinas”, pero será incuantificable determinar el porcentaje que ya no dará un solo servicio de manera permanente.
Las empresas locales, remarcó, traían un problema de liquidez que avanzó de manera considerable y que se agudizará más, toda vez que las restricciones para las actividades no esenciales incrementarán y no habrá manera de generar ingresos y, en consecuencia, de pagar salarios.
Esto no sería un problema, enfatizó, si el gobierno tuviera un plan de atención para subsidiar o mantener el empleo; desde el punto de vista empresarial, insistió, es urgente que las instancias gubernamentales diseñen una estrategia que beneficie a todos los sectores.
De lo contrario, vendrá un problema de inseguridad, “debido a que la gente necesita comer, pero si las empresas ya no están generando ingresos, les va a dificultar pagar el dinero a los colaboradores, ya no hay de dónde”.
Sobre el anuncio oficial que hicieron las instancias gubernamentales para otorgar créditos, recordó que se trata de una disposición federal y que, con 25 mil pesos, el dinero podría servir para las empresas que tienen dos o tres empleados o para gastos fijos.
“Estamos muy preocupados, viene a partir de un censo hecho por parte de la Secretaría de Bienestar, la cual no tenemos conocimiento quiénes entraron, no hay una ventanilla, únicamente un teléfono para salir de dudas”, reclamó.
Remarcó que será fundamental que al final de la pandemia las autoridades (también) informen del número de personas que fueron dados de baja del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que permitirá que se tomen mejores decisiones de políticas públicas para apoyar a los más vulnerables.
Desafortunadamente, lo que se viene para las siguientes semanas, advirtió, es que los emprendedores que tenían una compañía con todas las obligaciones fiscales regresen a los principios básicos que se vinculan a la informalidad, con menos empleos e ingresos económicos, debido a que recuperar un modelo de negocio puede demorar hasta un año.
Las personas que se dedican al rubro de turismo, consideró, se dedicarán a otra actividad en los siguientes meses, debido a que el sector está colapsado. Los empresarios están a la espera que la autoridad intervenga y que no los deje hundirse a consecuencia de la pandemia.
Los empresarios del ramo turístico llevan 45 días con operaciones suspendidas y falta más de un mes para que todo regrese a la normalidad, pero las empresas ya no tendrán ahorros para cubrir todos sus gastos y van a priorizar sus pagos.












