En el marco de la XIII Conferencia de las Partes (COP 13) a celebrarse en la ciudad de Cancún, del 4 al 17 de diciembre del presente año, y con el objetivo de negociar acuerdos y compromisos que impulsen la conservación de la biodiversidad mundial, 80 comunidades agrarias de Chiapas acordaron no practicar actividades mineras, petroleras y/o construir presas en el río Usumancita.
“Eso da garantía para que la gente de la región tenga seguridad en su patrimonio y la facilidad de tener un desarrollo sustentable para sus actividades”, dijo el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Chiapas, Amado Ríos Valdez.
A lo anterior, el funcionario destacó la especulación de poder instalarse una Gendarmería Ambiental en la zona de la Selva Lacandona, un grupo que ha sido capacitado para percibir y detener los delitos que atentan contra la flora y fauna de la entidad.
“Esta Gendarmería ya tiene presencia en la reserva de la mariposa monarca en el Estado de México y Michoacán, en Chiapas aún no hay presencia pero tiene que hacerse, siempre y cuando la inserción de estos grupos sea acordada con las comunidades”, dijo.
En tanto, entre los principales delitos contra el medio ambiente que se practican en Chiapas esta el trafico ilegal de distintas especies animales, siendo los monos, guacamayas y reptiles algunos de los casos.
Por otra parte, en Chiapas siete de cada 10 objetos de madera provienen de la tala de árboles del estado, escenario adecuado para que durante los últimos 40 años el 60% de los bosques chiapanecos hayan sido destruidos.
“Hace más de medio siglo la entidad chiapaneca contaba con un total de tres millones de hectáreas de bosque y selvas, actualmente solamente sobreviven un millón 400 mil”, ultimó Ríos Valdez.












