Chiapas, específicamente en las zonas indígenas, sigue posicionado como de los estados en alto consumo de refrescos o bebidas azucaradas embotelladas, destacó la investigadora, Marythelma Rodríguez García.
Al respecto, la docente e investigadora, externó que en la entidad es más fácil adquirir refrescos que agua potable derivado de varios factores, entre ellos la accesibilidad que tienen las personas para adquirir dichos productos, ya que su “bajo” precio hace que sea más fácil conseguirlos.
La analista precisó que a pesar de la aplicación del impuesto a bebidas saborizadas en el 2014, la Asociación Nacional de Productores Refresqueros y Aguas Carbonatadas, en septiembre del 2016 determinó que el volumen de ventas de refrescos creció de manera sostenida 1.3% desde el 2012.
Destacó que “la industria refresquera se caracteriza por estar en una etapa de madurez, sin embargo, sostuvo que la situación es alarmante, ya que de seguir aumentando los niveles de consumo de bebidas azucaradas, no sólo provocará que se gaste más en adquirir estos productos sino que las personas tenderán a presentar enfermedades relacionadas con el descuido en la ingesta de alimentos y bebidas, lo que generaría un grave problema de salud en la sociedad”.
Manifestó que, en promedio, en los hogares mexicanos el consumo de refrescos es equivalente al 4% del gasto semanal, entre 150 y 250 pesos; tomando en cuenta una familia de 3 a 4 integrantes.
Agua embotellada
Por otra parte, Marythelma Rodríguez agregó que, con base en datos del Inegi en 2017, que el 71% de los mexicanos prefiere tomar agua embotellada; la razón principal, la desconfianza que existe sobre la red pública de distribución de agua actual.
Manifestó que en Chiapas, “no contamos con un sistema de distribución de agua eficiente, como para poder beberla directamente de la llave, como ocurre en otros estados”.
Sin embargo el mercado del agua embotellada aún no alcanza madurez, pues sólo tres empresas a nivel nacional tienen más del 50% de las ventas del mercado; no obstante, gran parte de la venta de agua embotellada se concentra en los garrafones, en donde se presentan varias marcas regionales.












