"Jesús Belmont/ Corresponsal/ México, DF. * CP. La lucha sangrienta por controlar las rutas del ingreso anual de 300 toneladas de cocaína a Estados Unidos a través de las conexiones Tijuana-San Diego y Yucatán-Miami, así como de los puntos de paso y almacenamiento en las fronteras ""chica"" y sur, son el principal móvil de los ajustes de cuentas entre los cárteles de la droga mexicanos.
Informes de la PGR refieren que se debe dar especial atención a la frontera sur, en concreto al estado de Chiapas, ya que su enorme extensión y las condiciones de su terreno facilitan el ingreso de grandes cantidades de droga, armamento, indocumentados y contrabandistas de todo tipo.
Según informes de la DEA (agencia antidrogas estadounidense) y de la Procuraduría General de la República los cárteles de la droga han ampliado su campo de acción a los estados de Texas, Arizona y Nevada, pero muy especialmente se disputan la llamada ""frontera chica"", conformada por Matamoros, Ciudad Alemán, Reynosa y Nuevo Laredo, en Tamaulipas.
En cuanto a la frontera sur, los informes oficiales refieren que existen evidencias de que los cárteles de Joaquín El Chapo Guzmán y el de los Arellano Félix se disputan el control de este importante punto de paso de cocaína procedente de Colombia.
Las ejecuciones de capos de la droga, los asaltos armados a cárceles para rescatar a sicarios, así como la creciente participación de ex elementos del ejército al servicio del narco - ex miembros del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFES)- y los cuantiosos decomisos de drogas y armamento, son ejemplo del enorme poder de los narcotraficantes.
""El narcopoder ha extendido sus redes a lo largo y ancho del país. Lo mismo cárceles de máxima seguridad como la Palma en el Estado de México que entidades como Tamaulipas y Sinaloa, se encuentran bajo su total dominio. Algunos barones de la droga caen, pero otros toman su lugar"", revelan informes de la PGR.
La información de la PGR sostiene que las ejecuciones, atentados y la presencia creciente de gatillleros de organizaciones criminales en el estado de Tamaulipas confirman que los cárteles se han declarado la guerra por controlar esta plaza.
Existe una declaración de guerra entre los grupos de sicarios del cártel del Golfo de Osiel Cárdenas Guillén y la organización de Joaquín ""el Chapo"" Guzmán, que se ha traducido en la ola de violencia desatada en la entidad, en particular en Nuevo Laredo, punto obligado de paso para la droga hacia Estados Unidos.
Las investigaciones de la PGR y de la DEA confirman que la ""frontera chica"" se ha convertido en escenario de sangrientos enfrentamientos entre grupos rivales de narcotraficantes que buscan el control de la plaza y prueba de ello es que reforzó su presencia el grupo del ""Chapo"" Guzmán, quien se fugó de la prisión de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco hace cuatro anos.
Sin embargo, también existen indagaciones que apuntan hacia la participación de otros cárteles como el de Juárez y el de los Salazar, quienes podrían disputarse su entrada a la plaza tamaulipeca, la cual es resguardada por ""Los Zetas"", ex militares al servicio del cártel del Golfo de Osiel Cárdenas Guillén.
"











