Al tercer trimestre de este año, 13 estados del país, entre ellos Chiapas, Guerrero y Oaxaca, registraron un incremento en el indicador de pobreza laboral emitido por el portal México Cómo Vamos.
La economista e investigadora Karina Alfonso comentó que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2018, en las zonas rurales de Chiapas el ingreso promedio por persona es de tres mil pesos al mes, mientras que en las zonas urbanas cinco mil.
Los chiapanecos destinan el 36 por ciento de su ingreso mensual para cubrir gastos por vivienda, ya sea que se esté pagando renta o un crédito hipotecario. Le siguen los gastos por alimentos y bebidas, el cual representa el 35.3 por ciento del ingreso mensual.
Destinan en promedio 18 por ciento a gastos de transporte, un 17 por ciento en servicio y otros gastos personales, y menos del tres por ciento en salud, esto último por el nivel de ingresos promedio de la población que obliga a priorizar en otros gastos.
Sin embargo, dijo que hay trabajadores que ganan al mes un promedio de cuatro mil pesos mensuales, lo que resulta insuficiente para satisfacer sus necesidades alimentación, y más aún si debe hacerse cargo de dos a tres personas más.
De acuerdo al portal México Cómo Vamos, hasta finales de septiembre la entidad se ubicó casi 30 puntos porcentuales por arriba de la media nacional en pobreza laboral. Para el 68.7 por ciento de los chiapanecos resultó difícil adquirir los 40 productos de la canasta básica.
Que hasta el mismo mes alcanzó un costo aproximado de mil 469.2 pesos, con un incremento del 0.6 por ciento respecto a meses anteriores, con una inflación anual acumulada de 3.8 por ciento. Registrando incrementos las frutas, verduras, así como algunas proteínas de cerdo.
Importante mencionar que Chiapas también destaca en tasa de informalidad laboral, que a nivel nacional es del 56 por ciento, mientras que en la entidad incrementa al 74 por ciento, es decir, que siete de cada 10 personas ocupadas están en la informalidad.
Por otro lado, fueron 19 estados del país donde se logró reducir la pobreza laboral, como Baja California Sur, Baja California y Nuevo León, lo que significa que sus ciudadanos padecen menos por satisfacer necesidades básicas como la alimentación.












