Aquel 15 de septiembre, en el ejido Lázaro Cárdenas, bajó del cielo un helicóptero con el presidente Enrique Peña Nieto; "Mexicanas y mexicanos, ¡Viva Miguel Hidalgo! ¡Viva Allende! ¡Viva Aldama! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!" dijo el presidente de México sobre los escombros de la iglesia caída en este lejano pueblo de Cintalapa.
Tras el acto, el mandatario se comprometió a verificar los avances de rehabilitación de las viviendas y escuelas dañadas, horas más tarde apareció de nuevo el presidente de la República pero desde el balcón de Palacio Nacional para dar por segunda ocasión en el día, el Grito de Independencia.
El terremoto del 7 de septiembre de 2017 es el de mayor magnitud registrado en el territorio local al llegar a 8.2 a las 11 de la noche con 49 minutos. Las secuelas en Chiapas hasta ahora son visibles; aún hay viviendas con daños y en el mejor de los casos un espacio reconstruido.
El sismo se sintió por casi dos minutos, mientras que el registro instrumental superó los 4:30 minutos. La incomunicación y el miedo mantuvieron en vilo a la población.
96 horas después del impacto en la bahía de Paredón, municipio de Tonalá, los escombros apenas se estaban levantando. Cientos de casas sufrieron daños considerables y algunas viviendas colapsaron, y en otras el piso fue levantado.
El pueblo, ubicado a unos 12 kilómetros de la cabecera municipal, se sumó a la lista de las más de 46 mil casas que reportaron algún tipo de daño. Algunas personas fueron beneficiadas con la entrega de 80 mil pesos, cantidad que fue insuficiente para recuperar su patrimonio.
Estrategia
Armando Ramírez, en ese entonces coordinador operativo de Protección Civil (PC) Estatal, narró sobre la operatividad institucional.
Contó que de inmediato Luis Manuel García Moreno, el entonces titular de PC, instaló un puesto de control de mando a la media noche, para registrar y atender las emergencias en Chiapas, esto en coordinación con el Ejército Mexicano.
Los servicios de emergencia municipales y estatales fueron rebasados por el número de solicitudes de emergencia.
A las pocas horas, el puesto de mando fue relevado por la Coordinación de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación del gobierno federal, quien tomó el control operativo, pero otras ocho horas después la atención de emergencia declarada para Chiapas la retomó PC estatal de manera coordinada.
El problema inmediato fue la comunicación. Las líneas telefónicas se saturaron y resultaban imposible comunicarse. Los municipios tardaron mucho en reportar sus emergencias, hasta que con el paso de las horas se restablecieron los servicios.
Sociedad civil organizada
Así, sin importar de dónde se esperara la ayuda, la operatividad fue resuelta en gran medida por la sociedad civil, que salió a las calles y juntos ayudaron a quienes más lo necesitaba.
Los daños mayores fueron en construcciones de más de treinta años: se desplomaron paredes, algunas viviendas, pero, en general, las estructuras resistieron.
A la media noche se hablaba solo de dos muertos en Chiapas, pero al amanecer, las cifras de muertes fueron alarmantes. El sismo de Chiapas de 2017 con una magnitud de 8.2 fue el terremoto más intenso registrado en México desde 1932 y provocó casi cien muertes.
Miedo
"Salimos al patio corriendo porque nos dio miedo; fue un gran terremoto, el techo se desvaneció", relata la señora Josefa Núñez Hernández, originaria de la localidad de Santa Elena, en el municipio de Chiapa de Corzo. Describe que aquella noche fue de terror, derrumbó iglesias, casas y marcó la historia de la entidad.
"Se fracturaron tantas iglesias. Cayó aquí, cayó la del Calvario, cayó mi casa", relató con la voz entrecortada por la memoria y con la imponente fachada del templo de Santo Domingo de Guzmán al fondo.
Patrimonio afectado
El movimiento telúrico registrado el 7 de septiembre de 2017 provocó daños en decenas de templos y edificios patrimoniales.
En los primeros días posteriores al terremoto, la Secretaría de Cultura federal reportó 56 edificios patrimoniales con daños significativos en Chiapas. Entre ellos se encontraban algunos de los templos más representativos de la entidad.
Con la ampliación y actualización del censo, el número de inmuebles patrimoniales afectados en Chiapas llegó a 114, de acuerdo con el registro difundido por la Secretaría de Cultura en 2018.
Para mayo de 2022, la Secretaría de Cultura informó que 111 de los 114 inmuebles históricos y arqueológicos registrados como dañados en Chiapas ya habían sido restaurados, mientras tres permanecían pendientes de atención con trabajos menores.
Debido al valor histórico de los edificios y a las características de sus sistemas constructivos, los trabajos requirieron estudios, estabilización y procesos especializados de restauración.
Uno de los casos más complejos fue la catedral de San Cristóbal de Las Casas. El daño en la techumbre, el coro y el órgano histórico obligó a realizar trabajos de apuntalamiento, consolidación de estructuras, reparación de grietas y recuperación de elementos arquitectónicos.
Después de aproximadamente cinco años de trabajos, en julio de 2022 fueron entregados a la comunidad la catedral y el templo de Santo Domingo de Guzmán, ambos en San Cristóbal de Las Casas.
Las réplicas no paraban
De acuerdo con la docente-investigadora del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Avith Mendoza Ponce, la mayor parte de la energía liberada por este sismo viajó hacia Oaxaca, por lo que sufrió los mayores daños.
El reporte marca que al ocurrir el sismo principal, se registró de inmediato gran cantidad de réplicas a lo largo del plano de falla que le dio origen, con una longitud de aproximadamente 230 kilómetros.
Casi de manera paralela, ocurrieron una serie de enjambres o cúmulos. En total en la región del Golfo de Tehuantepec se localizaron nueve mil 369, de estos cuatro mil 737 asociados como réplicas del plano de falla del sismo de Mw 8.2. De los cúmulos (a), (b) y (c) se localizaron 2013, 226 y mil 40 sismos, respectivamente.
La investigadora indicó que es complicado saber cuándo terminan las réplicas de un sismo de gran magnitud y comienza uno nuevo o independiente, se debe estudiar muy a fondo para poder determinarlo, lo que sí, es que la cantidad de réplicas en 15 días fue bastante considerable.












