Chiapas tiene su propio Amazonas

Chiapas tiene su propio Amazonas

La población no puede ser indiferente ante la tragedia ambiental que ocurre en el Amazonas, donde más de diez mil hectáreas de selva se han quemado; sin embargo, Chiapas enfrenta grandes problemas ambientales que no pueden ser pasados, consideró el arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla, Fabio Martínez Castilla.

En su mensaje dominical expuso que ante estos hechos naturales, como los sismos, que dejaron una amarga experiencia en 2017, y ahora los grandes incendios, la población tiene un compromiso mayor para cuidar la naturaleza.

“La magnitud de estos hechos nos llegó a demostrar cuán vulnerables y frágiles somos los seres humanos ante la fuerza de la naturaleza, motivo por el que estamos invitados a cuidar nuestra casa común que es el planeta”, agregó.

El prelado enfatizó que es la falta de sensibilidad de los ciudadanos lo que no permite entender que todo daño a la naturaleza repercute en perjuicio nuestro: “acá mismo en Chiapas enfrentamos el gravísimo problema de la devastación irracional de la selva Lacandona, así como de otras reservas que tenemos el deber de proteger”.

Uno de los más claros ejemplos, dijo, es el gran desequilibrio que se está viviendo en las lluvias, lo cual provoca la sequía de cuerpos de agua rápidamente en diferentes partes del estado.

“La cantidad de basura que se arroja a los cuerpos de agua es alarmante y da la impresión que tanto autoridades como ciudadanía permanecemos indiferentes ante la responsabilidad de lo que nos toca hacer, lo cual sin duda la naturaleza pasará factura”, indicó.

En este escenario, consideró que Chiapas tiene su propio Amazonas, pues cada día los bosques y selvas se pierden por la actividad humana; eso se puede observar tan sólo en los trayectos carreteros, donde existen zonas donde los árboles han prácticamente desaparecido.

Por ello hizo la invitación a las comunidades para conservar las zonas arboladas del estado, ya que la generación que está causando la devastación o participando en la reforestación es responsable de los futuros habitantes del planeta, de los hijos, nietos, sobrinos, etcétera.