Luis Manuel García Moreno, secretario Estatal de Protección Civil, comentó que basado en un análisis de los fenómenos telúricos en Chiapas, un comité de científicos precisó que un sismo de magnitud mayor a cinco sucede cada tres meses; uno de magnitud seis cada tres años; uno mayor a 7.5 cada 73 años y mayor a ocho cada 85 años.
Moreno mencionó que estas cifras reflejan la gran vulnerabilidad en la que se encuentran las casi cuatro millones de personas que viven en el estado donde pasan las placas tectónicas de Norteamérica, Cocos y la del Caribe.
En este año, se han presentado dos mil 501 eventos sísmicos en Chiapas, lo que representan el 14.07 por ciento de la actividad sísmica del país. Por tanto, se coloca en la tercera posición a nivel nacional con más eventos, sólo por debajo de Oaxaca y Guerrero.
García Moreno mencionó que desde lo sucedido el 7 de septiembre de 2017, con el terremoto de magnitud 8.2 entre las costas de Chiapas y Oaxaca, se ha reforzado la política pública en cuestión de protección civil.
Muestra de ello, es que ahora se tienen cinco aeronaves disponibles para cualquier emergencia, aunque eran 14 al principio de sexenio, sin embargo, seis se encuentran en reparación y tres se van a vender; con el recurso que se obtenga se abonará a la reparación de las otras unidades.
“Estamos conscientes de que en cualquier momento puede ocurrir una catástrofe sísmica, hay que saber que Chiapas por su ubicación geografía, se encuentra con una alta vulnerabilidad de ser afectada por estos fenómenos naturales”, agregó.
Capacitación
Al mismo tiempo, Isaac Olivas, experto en asistencia humanitaria del Comando Norte de Estados Unidos, durante su estadía en el estado, comentó que desde lo que pasó el 7 de septiembre, dos cosas cambiaron.
Demostrar que en un periodo de 30 años se ha avanzado en temas de protección civil y emergencia, lo que ha llevado a que el tema de los sismos sean tomados más en serio y se tomen algunas precauciones en caso de que se suscite alguno.
En segundo lugar, para México las capacitaciones, infraestructura y presupuesto ya son tomadas como una prioridad en la política pública, pero de forma primordial se ha buscado concientizar a la gente sobre la prevención.
“Una mala reacción puede hacer que las cosas empeoren, en la medida que estén preparados para el evento, más se encontrarán listos para una situación de emergencia”, dijo.
Olivas recordó que por los sismos nadie se encuentra excepto de sufrir alguna afectación, ya sea patrimonial, económica o familiar, por eso, es importante tomar las debidas precauciones para evitar generar grandes pérdidas.
Pendientes
A más de dos años, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) señaló que no habido una debida transparencia ni rendición de cuentas sobre el manejo, administración y destino de los recursos públicos y de las donaciones nacionales e internacionales.
Hace uno año, la institución informó que de acuerdo con cifras oficiales, 470 personas murieron y mil 372 requirieron hospitalización, aunque no se tiene certeza del avance en la reconstrucción de 209 mil 334 viviendas; 983 unidades médicas y 16 mil 795 escuelas que los gobiernos federal y de las entidades afectadas se comprometieron a rehabilitar a la población damnificada de Chiapas, Guerrero, México, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y Ciudad de México que solicitaron la declaratoria federal de desastre.
Además, subrayó que las respuestas que ha recibido de las diferentes instancias han sido deficientes e incompletas, ya que no atienden la integralidad de los puntos solicitados ni proporcionan datos consistentes y unificados sobre las afectaciones registradas como consecuencia de los sismos, las acciones emprendidas para su atención y el grado real de avance en las mismas.
En materia de vivienda, los estados afectados refirieron de manera inicial 209 mil 344 lugares habitacionales dañados, de los cuales 60 mil 366 presentaron daño total y 148 mil 978 daño parcial, mientras que la autoridad federal señaló que 172 mil 26 fueron afectados e incorporados en el esquema de reparación de viviendas.
Ante ello, la Comisión hizo un llamado a las autoridades involucradas para que asuman su responsabilidad, y brinden la atención debido a las víctimas de los sismos de septiembre de 2017.
A su vez, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en México (Unicef-México), presentó su informe sobre la situación humanitaria de la infancia y la adolescencia a un año de los terremotos en México, en el que afirmó que existen más de tres mil 444 escuelas de Chiapas y Oaxaca con daño parcial o total.
La organización reiteró la importancia de colocar los derechos de la infancia al centro de toda respuesta humanitaria y de cumplir al cien por ciento, con los derechos de los afectados.












