Chimalapas debe ser una transición pacífica

Jorge Luis Llaven Abarca, fiscal general del estado. CP
Jorge Luis Llaven Abarca, fiscal general del estado. CP

El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, aseguró que la región noroeste de Cintalapa, donde el gobernador ordenó la presencia de Pakales y la Guardia Estatal, se mantiene en calma y sin hechos violentos reportados.

En entrevista, el funcionario explicó que el despliegue operativo tiene carácter únicamente preventivo y que las fuerzas estatales no intervienen, sino que permanecen en la zona para coadyuvar en un proceso de transición ordenado.

Postura

Llaven Abarca recordó que la postura del gobierno de Chiapas, fijada por Eduardo Ramírez, busca garantizar la dignidad humana de los pobladores de Díaz Ordaz y otras comunidades que, según la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, corresponden al estado de Oaxaca.

El fiscal subrayó que el mandatario estatal ha instruido que este cambio se realice de manera pacífica, sin agresiones y sin atentar contra la integridad o la vida de ninguna persona.

Detalló que existe comunicación constante con el gobierno oaxaqueño, donde se ha ratificado la coordinación entre ambas entidades para acompañar el proceso.

Precisó que la tarea de transición para que dichas comunidades pasen a formar parte de los bienes comunales de los Chimalapas corresponde ya al gobierno de Oaxaca, mientras que Chiapas actuará como coadyuvante para asegurar que todo se desarrolle sin contratiempos.