A lo largo de los años, en toda actividad se tejen historias que se cuentan entre compañeros, de padres a hijos y de abuelos a nietos, sin embargo los taxistas no son la excepción, ya que situaciones de emergencia como las vividas por Santiago Mérida Coutiño -Sitio de Radio Taxis Cristóbal Colón-, quien relata sus vivencias de haber sido testigo y ayudar en cinco ocasiones la bendición del nacimiento dentro de su unidad.
Santiago, “el chofer con alma de partero”, de 54 años de edad y 16 años en esta institución, narra que la primera ocasión que se vio obligado a ayudar a una jovencita embarazada ya con trabajos de parto, ocurrió hace tres años cuando dio un servicio a Ciudad Hidalgo de regreso a Tapachula. Refiere que la ley les impide levantar pasaje, sin embargo, siendo las 3:00 de la madrugada, casi en la oscuridad, a orillas de la carretera y en emergencia, decidió atenderlos a pesar del riesgo de ser sancionado por las autoridades.
Los quejidos de la joven mujer, quien al pasar la Subestación, ya cerca de Tapachula, dio un grito de dolor, obligó al “chofer partero” a detener la unidad. En ese momento supo que ese asunto no daba espera y que tuvo que hacerlo de partero, dar auxilio a la joven y ser parte importante del primero de los cinco partos que se han atendido en su unidad y en la que coincidentemente todos han sido varones.
En ese momento, sin más experiencia que haber estado en el nacimiento de sus hijos, fue “testigo del milagro de la vida en plena carretera”, sin mayores herramientas que la necesidad y urgencia, con un hilo amarraron el cordón umbilical, se quitó la camisa y envolvió al recién nacido y con los cuidados necesarios trasladó a la joven al Hospital Regional de Tapachula donde personal médico dio la atención adecuada.
Con esa experiencia única se interesó por conocer más sobre los partos, sin saber que a lo largo de los años enfrentaría cuatro situaciones similares. Dice que vio documentales y participó en pláticas de primeros auxilios que ha gestionado el Sitio de Radio Taxis donde labora; que tras la primera ocasión la vida le volvió a dar la oportunidad de esa experiencia de participar nuevamente en el milagro de la vida.
El más reciente parto en el que tuvo papel protagonista ocurrió hace algunas semanas, a finales de mayo, cuando transitaba por la 35 calle Poniente y avenida Central Norte, cuando una embarazada pidió el servicio, subió y se quejaba de dolor por haber iniciado labores de parto. Santiago imprimió velocidad y se dirigió al Hospital Regional, sin embargo, al tomar la carretera hacia Puerto Madero pasando Protección Civil, la mujer dio a luz.
Con la experiencia de haber ayudado en partos anteriores, asumió su papel, orilló su unidad auxilió y posteriormente la trasladó al Hospital Regional para su atención. Las madres, señala, no deberían exponerse a ese tipo de situaciones, los partos avisan y se tiene que tomar precauciones, aunque reconoce que en casos de emergencias volvería a apoyar a quien lo necesite.












