Ante el clima de tensión y miedo que se ha generado en Cacahoatán por la presunta presencia de cobradores de piso, los choferes de las unidades de la empresa Unión y Progreso que dan servicio en la zona y hacia Tapachula, han restringido horarios de servicio, lo que implica afectaciones a los usuarios que tienen que transportarse ya sea a temprana hora de la mañana o por la tarde-noche cuando hay pocas unidades trabajando.
Y es que según los choferes, están trabajando por cuenta y riesgo, aunque hay temor por los hechos ocurridos en días pasados y la amenaza de ataques de los cobradores de piso que dicen ser parte del crimen organizado.
Los trabajadores del volante tienen la necesidad de llevar dinero a sus hogares, a pesar de que no tienen la certeza de que regresarán sanos y salvos.
Reconocen que aunque hay presencia policial el temor persiste, por lo que empiezan a trabajar poco después de las 8 de la mañana y terminan en el turno de la noche más temprano, que lo hacen en este horario porque lo consideran el menos riesgoso al haber aún luz de día, aunque reconocen no estar exentos de sufrir atentados.
Y es que en la terminal de Cacahoatán hacia Tapachula, por la mañana cuando más de 25 unidades de la empresa Unión y Progreso que daban normalmente el servicio desde las primeras horas del día hasta la noche, ahora únicamente tres estuvieron trabajando.











