En la Colonia 24 de junio, ubicada en la zona Norte-Oriente de Tuxtla Gutiérrez, existe un puente sobre la avenida Río Suchiapa intersección con Calle Río Usumacinta, de alrededor de 10 metros de longitud que atraviesa un canal de desagüe, también sirve para el cruce vehicular, mismo que se ha encontrado en gran deterioro desde hace alrededor de cinco años, causando molestia a quienes transitan por ahí.
En ausencia de las autoridades correspondientes para que la reparen, un grupo de choferes del servicio de transporte colectivo de la ruta 87 decidieron arreglarla con sus propias manos. Los socios de dicha ruta proporcionaron los materiales para la obra y algunos colonos los apoyaron con víveres para contrarrestar el fuerte impacto del sol.
El reloj marcaba las 8:00 horas de la mañana del sábado y el grupo de conductores ya se encontraba sobre la calle averiada.“Nosotros como trabajadores nos encontramos hartos de este problema, ya que es frecuente que nuestros carros se averíen. El desnivel que presenta la calle hace que las suspensiones, crucetas, rótulas, entre otras partes de las unidades, se descompongan rápidamente, causando molestia en los dueños de los colectivos; además a los usuarios de este servicio para acudir a sus respectivos destinos se les hace molesto el transitar por esta parte”, narra Mario de Jesús Cruz Pérez, chofer de la ruta desde hace poco más de cinco años.
Cabe destacar que en algunas partes de las orillas de este canal de desagüe hay hoyos, socavones y protuberancias que afectan a los automovilistas y transeúntes de la colonia; ninguna autoridad gubernamental se ha acercado para tratar de reparar estos daños.
“Las personas que integramos esta ruta decidimos de una vez por todas reparar esta calle. Compramos un aproximado de 12 bolsas de cemento, medio camión de grava, entre otras cosas, para poder reparar este puente que tanto afecta a todos los que por aquí pasamos. De hecho algunos de los compañeros nos dirigimos a arreglar otra calle de la colonia por la cual también recorremos”, finaliza Noé Hernández Pérez, de los más antiguos choferes de esta ruta.












