Durante muchos años, uno de los oficios mayoritariamente ejercidos en Tuxtla Gutiérrez, ha sido el de chofer u operador de colectivos también llamados “colectiveros”; estos trabajadores día a día tienen a sus espaldas la responsabilidad de la integridad física de los cientos de usuarios, un empleo que para algunos es bien remunerado, pero para otros no lo es.
Ser operador, así se denominan algunos, porque ser chofer es llevarte hasta la puerta de tu casa (aseguran), implica llevar sanos y salvos a los pasajeros, conducir bajo las normas viales y de cortesía pero lo más importante, sacar la cuenta diaria que es entregada al concesionario y que les quede un margen de ganancia.
Responsabilidades
Son muchas las responsabilidades que la sociedad desconoce, las cuales son una carga para la remuneración final obtenida, y que realizan sin ningún tipo de seguro social.
Sin embargo, todos estos trabajadores ganan diariamente un sueldo por encima del salario mínimo (que actualmente es de 80 pesos diarios), aunque trabajen medio turno, lo que representa entre seis y siete horas al día.
En caso de trabajar 14 horas diarias aproximadamente, las ganancias obtenidas por el operador aumentan. Las ganancias diarias de estos empleados varían respecto a la ruta de trabajo, entre más entreguen de cuenta al “patrón”, más ganancias también les queda, esa es la lógica.
Ganancias
Por ejemplo, un chofer de la ruta 126 (del Centro a Real del Bosque) actualmente gana 150 pesos por medio turno; si labora durante todo el día puede obtener entre 300 y 350 pesos, dejando una cuenta de entre 800 y 900 pesos en caso de que la jornada laboral “esté movida” es decir, que haya clases y no exista alguna marcha.
Mientras que las rutas 58 y 91, que transitan al Norte de la ciudad, entregan diariamente una cuenta de entre mil 300 y mil 400 pesos, por lo que si trabajan medio turno obtienen una remuneración de entre 200 y 250 pesos, si laboran los dos turnos la ganancia puede aumentar al 100 por ciento.
De acuerdo con el tabulador de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), el salario mínimo vigente a partir de enero del 2017 para un un reportero de un medio impreso fluctúa en alrededor de 220 pesos diarios.
Mientras que un chofer de camión de carga general debe obtener 113 pesos diarios y un operador de grúa 109 pesos, según la Conasami, es decir, el oficio de un “colectivero” en Tuxtla obtiene una retribución diaria que supera a otros oficios e incluso a algunas profesiones.
Pero “como es el sapo es la pedrada”, reza un refrán popular en el estado, estos operadores al obtener sus ganancias diariamente de igual manera las invierten o gastan, por lo que muchos se ven en la necesidad de trabajar el día completo.
Además, los operadores no cuentan con ningún seguro social, en caso de enfermedad o de algún familiar, tienen que ver la manera de sobrellevar el problema. De igual manera, en este oficio no se cuenta con un contrato formal y escrito que estipule las relaciones trabajador-patrón.
Sin embargo, entre sus obligaciones sobresale al término de la jornada la entrega de la unidad con combustible y limpia, lo cual corre a cargo de los choferes, sin que tengan que entregar las notas correspondientes a los concesionarios.
En cuanto al aguinaldo las versiones son divididas, algunos aseguran que sus patrones sí se los brindan, otros dicen que esto nunca sucede. además, solo algunos patrones acceden a prestarles efectivo en ocasiones delicadas
Debido a la naturaleza del trabajo los riegos son altos, el convivio constante con demás automovilistas es riesgoso, por ello las unidades deben estar aseguradas ante cualquier siniestro y así coberturar a posibles lesionados.
A pesar de lo anterior no todas la unidades cumplen con esa medida, en los operativos realizados por la Coordinación de Transporte Público normalmente detiene de tres a cuatro unidades debido a la falta del seguro vehicular u otra irregularidad.
Es así como se desenvuelve uno de los oficios mayoritariamente conocidos y utilizados por miles de personas todos los días, aunque este trabajo ha creado su propio folclor y dinámica cotidiana social, sus pro y contras parecen no compensarse.












