Chuntás no tendrán impedimentos para la “arrechura”

Chuntás no tendrán impedimentos para la “arrechura”

Rubén Noriega, líder de la pandilla chuntá de la “Tía Tey”, expresó que sin ningún impedimento por la pandemia esperan un lleno total y mucha “arrechura” para su próxima salida el 8 de enero, en el marco de la Fiesta Grande de Chiapa de Corzo.

Noriega, hijo de doña Esther Noriega Molina, “Tía Tey”, detalló del anuncio de diferentes grupos de chuntás el 8 de enero, como parte de la tradición de la tres veces heroica ciudad.

El líder consideró al presente año sin impedimento para disfrutar a plenitud la fiesta, debido a que aún el año pasado todavía se tenían ciertas restricciones por el covid-19.

“A lo mejor el año pasado todavía estaba el miedo del covid (…) Aún habían contagios muy esporádicos, pero se veían. Ahora esperamos una mayor afluencia”, externó.

Recordó el papel crucial de las vacunas para superar dicha pandemia, por lo que ahora sobrevive un temor, pero bajo este apoyo “las vacunas han hecho bastante efecto en la sociedad”.

No obstante, Noriega resaltó el día de la salida, pues el año pasado cayó en domingo y ahora será en lunes. “La casa de mi madre se encuentra a cuatro cuadras del centro, la última vez tardamos en llegar ahí en hora y media, así que ahora esperemos que vuelva la misma gente a disfrutar”, dijo con entusiasmo.

Invitación al pueblo

Noriega espera que, como cada año, se sumen más y más personas a la pandilla de la “Tía Tey”, así como a las otras, todo con el fin de seguir preservando la tradición. “La recomendación es que siempre lleguen temprano. Que si se van a vestir sea de falda floreada y blusa de vuelo, acompañado de la actitud (…); además, pedimos no traer pumpos de barro, debido a que es una práctica más de nuestros hermanos de Oaxaca, por respeto a la tradición chiapacorceña”, comentó.

Por último, recomendó limitarse a llevar niños y niñas, debido al caos de la aglomeración de las personas. El lugar de encuentro de la pandilla es Salvador Urbina no. 49, a partir de las 7 de la noche. “Las puertas de la casa de mi madre están abiertas para todo aquel que venga a arrechear”, finalizó.