Ciclistas desamparados ante falta de reglamento

El coordinador general de Tránsito Municipal en Tux-tla Gutiérrez, Arbey Albores, mencionó en entrevista que aún no se multa a los automovilistas “porque no está en nuestro reglamento y cualquier persona que se queje nos puede tirar la boleta y hasta nuestros trabajos podemos perder, pero cuando tengamos un reglamento empezaremos a infraccionar”.

Lo anterior exhibe el estado de indefensión en el que se encuentran los ciclistas, pues a falta de un reglamento de tránsito que contemple las nuevas formas de movilidad urbana, el respeto y los derechos se encuentran vulnerados, dijo el jefe de Movilidad Urbana de la Secretaría de Medio Ambiente Municipal, Carlos César Pérez Aquino.

Comentó que será para el 2018 cuando el Reglamento de Tránsito Municipal sea actualizado y debidamente incluidas las pautas que permita a los ciclistas una vialidad segura, la cual por ley deberá de ser respetada por los automovilistas.

“En coordinación con diferentes instancias y colectivos hemos realizado diversos estudios que durante este año (2017) nos permitirá argumentar un nuevo reglamento de tránsito, que al final someteremos a una consulta ciudadana”, explicó el funcionario.

Sin embargo, la decisión final la tendrá el cabildo municipal, donde después de ser aprobado el nuevo reglamento, la Ley de Ingresos también tendrá que ser modificada para asignar los costos de las multas a aquellos que obstaculicen el paso de los ciclistas.

En cuanto a las elecciones a llevarse a cabo durante el 2018, el servidor público mencionó que la situación no supondrá el olvido del reglamento, pues antes de finalizar la administración de Fernando Castellanos Cal y Mayor, los ciclistas podrán ver consolidados los nuevos estatutos.

Cabe destacar que según el programa de Movilidad Urbana Sustentable de la zona Metropolitana, un proyecto a cargo de la Secretaría de Obras Públicas y Comunicaciones (SOPyC), a diario se realizan más de un millón y medio de viajes en todo tipo de transportes en Tuxtla Gutiérrez, de los cuales el 50% se hace en transportes públicos, el 30% en transportes privados y solo el 0.5% en bicicleta.