Cien mil personas asistieron a la misa en SCLC

Los asistentes se concentraron afuera de las instalaciones de Sedem desde la noche anterior para formar filas y esperar con júbilo su llegada. Cortesía
Los asistentes se concentraron afuera de las instalaciones de Sedem desde la noche anterior para formar filas y esperar con júbilo su llegada. Cortesía

Unas cien mil personas provenientes del extranjero, de diversas entidades del país y de esta región, estuvieron presentes en la misa multitudinaria que ofició el papa Francisco en las instalaciones del Sedem de San Cristóbal.

Fue un acto de júbilo y alegría para los asistentes quienes desde la noche anterior se concentraron en la zona del Sedem para formar filas y posteriormente ingresar por la mañana para ver de cerca al sumo pontífice.

El alcalde Marco Cancino González, acompañado de su esposa y presidenta del DIF Municipal, Claudia Orantes de Cancino, así como los obispos Felipe Arizmendi Esquivel y Enrique Díaz Díaz, recibieron al papa Francisco en el Estadio de Béisbol.

Cancino González enfatizó como un momento histórico recibir al papa ya que “fortalece la unidad de quienes habitamos este bello municipio y de la ciudad que está ante los ojos del mundo”.

“La visita del papa Francisco a nuestra ciudad no es solamente un asunto de fe, sino de unidad, paz y armonía; la ciudadanía respondió de manera positiva adornando sus casas y negocios para recibir a su santidad”.

El papa Francisco ofició una misa multitudinaria en los Servicios Deportivos Municipales, al término de ésta, a bordo del papamóvil que lo trasladó a la Catedral a través del bulevar Juan Sabines Gutiérrez, Diagonal Hermanos Paniagua y Diego de Mazariegos, donde ya lo esperaban miles de peregrinos con porras y ondeando banderas.

Hubo algunas personas que se inconformaron porque no pudieron ingresar al Sedem para participar en la misa, cuyo control estuvo a cargo del Estado Mayor, que llegada la hora de inicio de la misa suspendió el ingreso de las personas.

Otro aspecto fue el ocurrido en el acceso número tres, donde se permitió pasar a la gente sin boleto y que al llenarse esta área se tuvo que cerrar por motivos de seguridad, lo que provocó inconformidad de asistentes.

En general, fue un acto de reflexión para los asistentes a este hecho histórico, tanto para ellos como para la ciudad, ya que las personas se mantuvieron atentas hasta el final de la misa a pesar del intenso calor que se vivió.