De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía plantea que en materia de fecundidad, entre los años 2000 y 2010, la tasa de crecimiento anual de la población en México ascendió a 1.4 habitantes por cada 100, mientras que entre 1990 y 2000 este indicador se situaba en 1.9, lo cual muestra que el crecimiento de la población es cada vez menor.
La tasa global de fecundidad, es decir, el número de hijos por mujer, se redujo en 14.3 por ciento a lo largo de la década, al pasar de 2.8 en el año 2000 a 2.4 en 2010.
Vamos por regular camino, sin embargo, ante fenómenos de violencia que se observan en varios estados del país, que remiten a responsabilizar a la familia en general como cimiento de la estructura social, campañas de planificación deberían intensificarse, pues un factor de la descomposición es la falta de atención, de posibilidades de satisfacer las necesidades en general, lo cual tiene una expresión crítica en los embarazos de adolescentes.
En este mismo tema, el Consejo Nacional de Población ha informado que el número de mexicanos que anualmente salía del país hacia Estados Unidos, se redujo a 145 mil de 2005-2010, respecto al quinquenio 1995-1999, en que se reportaron 240 mil salidas, no obstante, la baja del flujo de connacionales en edad laboral hacia esa nación es un grave desafío para la generación de empleos de calidad y de mejores condiciones de vida en el país.
De acuerdo con esta observación, en la actualidad no sólo más mexicanas y mexicanos están optando por permanecer aquí, sino que muchos están regresando después de su estancia principalmente en Estados Unidos. Esto junto al crecimiento demográfico, representa más gente productiva en demanda de empleo y servicios.
La población total del país ascendía a mediados de 2010, a 112.3 millones de personas, de las cuales 48.8 por ciento son hombres y 51.2 por ciento mujeres; por edades, la población de 0 a 14 años representó 29.3 por ciento; la de 15 a 64 años, 64.4 por ciento, y la de 65 y más representó 6.3 por ciento. Esta última estructura por edad creció 46.1 entre los años 2000 y 2010, lo que muestra un envejecimiento poblacional.
Al ser el segmento de 15 a 64 el que se mueve más en las estadísticas de violencia en México, un primer paso para actuar en este sentido sería bajar el crecimiento poblacional ante la evidente falta de capacidad para absorberlo de forma adecuada.











