Con el objetivo de prevenir incendios forestales y fortalecer la conservación de ecosistemas, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en coordinación con instituciones académicas, organizaciones civiles y comunidades locales, realizó una quema prescrita en el ejido California, dentro de la Reserva de la Biosfera La Sepultura (Rebise), y empleando el uso de tecnología de punta.
Este ejercicio, aplicado bajo el Sistema de Comando de Incidentes (SCI), emplea el fuego como herramienta de manejo ecológico, respaldado por una década de investigación científica y prácticas comunitarias.
Ciencia y conservación
Durante la intervención, especialistas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y el Centro Regional de Manejo del Fuego Sureste, utilizaron tecnología de vanguardia para monitorear el proceso: drones equipados con cámaras LiDAR para mapear la estructura vegetal; sensores térmicos para medir la intensidad del fuego; así como el software Behave Plus 6 para simular el comportamiento de las llamas. Y dispositivos Sniffer4D para cuantificar emisiones de gases de efecto invernadero.
Además, se evaluó el consumo de combustibles forestales y la severidad del fuego, datos clave para ajustar estrategias futuras.
Proyecto
La quema, planificada bajo los lineamientos del Programa Municipal de Manejo del Fuego de Villaflores y la Rebise, forma parte de un proyecto impulsado por la organización Biomasa A.C., la Universidad Autónoma de Chapingo (UACh) y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN).
Desde hace diez años, estas entidades han trabajado en conjunto para integrar investigación aplicada en ecología del fuego, liderada por el Dr. Dante Arturo Rodríguez Trejo, con prácticas de campo coordinadas por guardabosques y ejidatarios.
Coordinación con comunidades
Un aspecto destacable es la integración de conocimientos tradicionales de productores rurales, quienes históricamente han usado el fuego en prácticas agropecuarias.
“Utilizar el fuego de manera cuidadosa, bajo criterios técnicos, es esencial para restaurar ecosistemas y prevenir incendios catastróficos”, señalaron las instituciones en un comunicado.
La quema se realizó en áreas boscosas de conectividad ecológica en la cuenca del río El Tablón, zonas críticas para la biodiversidad de la Rebise.
Las instituciones hicieron un exhorto a la población de la Región Frailesca para seguir las normas en quemas agropecuarias y reportar incendios al 911.












