La participación de las mujeres en la investigación educativa tiene un crecimiento exponencial; ahora las mujeres dominan la academia, de acuerdo con un reciente estudio realizado por investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach).
Sin embargo, los investigadores destacan que persisten brechas importantes en los niveles de mayor reconocimiento académico dentro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII).
Los hallazgos de la investigación “Participación de las mujeres en la investigación educativa” mostraron que, mientras en el año 2000 los hombres representaban el 54.31 por ciento (%) de los investigadores educativos reconocidos por el SNII, para 2025 las mujeres alcanzaron el 58.08 % del total de la comunidad.
Descentralización
Uno de los hallazgos más significativos del trabajo es la progresiva descentralización geográfica de las investigadoras educativas.
En el año 2000, la Ciudad de México concentró el 83 % de las mujeres dedicadas a este campo, en su mayoría adscritas a la UNAM y al IPN; para 2025, esa cifra se redujo al 30.71 %.
En contraste, las regiones noreste y noroeste del país incrementaron su representación al 25.72 %, y el sureste mexicano experimentó un crecimiento del 560 % en su población de investigadoras educativas entre 2012 y 2025; la Universidad Veracruzana, la Universidad Autónoma de Chiapas y la de Quintana Roo lideran los aumentos.
Este estudio fue realizado por la doctora Yliana Mérida Martínez; también participaron los doctores Luis Acuña Gamboa y Raúl Valdez Gil, y fue publicado en la Revista Pares - Ciencias Sociales.
Brechas
Los especialistas advierten que, a pesar de la mayoría numérica de las mujeres en la academia, los niveles más altos del SNII continúan ocupados mayoritariamente por hombres.
En el año 2000, el nivel 3 del Sistema Nacional era exclusivamente masculino, y fue hasta 2025 que las mujeres alcanzaron por primera vez este nivel con cinco investigadoras frente a tres hombres, con un empate en la categoría de investigadoras e investigadores eméritos. La tendencia histórica muestra que las académicas enfrentan mayores dificultades para ascender en la escala de reconocimiento.
Esta situación, señalan los investigadores, podría estar relacionada con roles secundarios que aún desempeñan las mujeres en la sociedad, como el cuidado de hijas e hijos, personas adultas mayores y labores domésticas, lo que representa barreras significativas para su desarrollo profesional pleno.












