Después de tres años de operación, el Centro Habilitado para Adolescentes en Movilidad Humana No Acompañados, administrado por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) en Huixtla, Chiapas, cerró de manera definitiva sus puertas. La decisión obedece al descenso del flujo migratorio en la ruta de la Costa, que redujo de forma considerable la llegada de niñas, niños y adolescentes (NNA) sin compañía.
El centro fue habilitado tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación el 18 de mayo de 2022, como parte de una estrategia federal enfocada en brindar asistencia social a menores migrantes que transitaban por esta región del país.
Su operación se articuló con el Centro de Atención Integral al Tránsito Fronterizo (Caift) ubicado en la carretera federal 200 Tapachula – Huixtla, desde donde eran canalizados la mayoría de los adolescentes provenientes de Centroamérica, Sudamérica y naciones extracontinentales.
De acuerdo con el Acta de Habilitación, las instalaciones ofrecían acogimiento residencial temporal y cuidados alternativos, así como atención médica, psicológica, pedagógica, formativa, social y, en algunos casos, apoyo legal vinculado a las Procuradurías de Protección estatal o municipal.
Aunque no existe una cifra total de menores atendidos desde su apertura, en 2024, durante el punto más alto del fenómeno migratorio impulsado por las caravanas, el centro llegó a albergar hasta 120 niñas, niños y adolescentes (NNA) por noche.
En contraste, durante diciembre de 2025 solo recibieron a tres menores no acompañados, quienes permanecieron bajo resguardo por casi un mes.
Tras el cierre, estos fueron trasladados al refugio ubicado en Berriozábal, a 25 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez.
Caso
Uno de los episodios más notorios del centro ocurrió la madrugada del 29 de septiembre de 2022, cuando 19 menores pertenecientes a la secta judía Lev Tahor escaparon tras protestas por presunta falta de alimentos y tensiones con personal del Instituto Nacional de Migración (INM).
Los adolescentes habían ingresado previamente al albergue luego de que un padre denunciara a líderes de la secta por tráfico de personas, abusos sexuales, violaciones contra menores y delincuencia organizada.
Tras la fuga, caminaron varios kilómetros hasta ser auxiliados por adultos de su comunidad, quienes finalmente los trasladaron hacia Guatemala.
De acuerdo con datos de la Unidad de Política y Registro Migratorio de la Secretaría de Gobernación, hasta septiembre de este año ingresaron de manera irregular por la frontera sur más de cuatro mil niñas, niños y adolescentes (NNA) en contexto de movilidad, muchos de ellos asentados con familiares en Tapachula.












