En Tuxtla Gutiérrez se estima que diariamente circulan unos 140 mil automóviles, por lo menos de lunes a sábado, una situación indicadora de que esta ciudad capital se “ahoga” con sus sus propias autos, ya que la cifra aumenta y continuará creciendo.
Y es que, actualmente Tuxtla no cuenta con la infraestructura vehicular necesaria para albergar y desahogar a las calles de los cientos de miles de autos que circulan diariamente, por lo que se necesitan vialidades que coadyuven a controlar el tráfico pesado que se vive a diario.
Todo lo anterior lo dio a conocer Carlos Esquinca Cancino, director de Tránsito Municipal de esta ciudad, quien agregó: “son 140 mil vehículos solamente los que circulan al interior, aparte otros ocho mil más los que ingresan y salen diariamente de la ciudad, automóviles de transporte foráneo y carga”.
A la cifra anterior no se le añade los autos particulares que ingresan a Tuxtla Gutiérrez de poblados como Suchiapa, Copoya, El Jobo, San Fernando, Berriozábal, entre otros, los cuales comúnmente arriban a esta localidad para realizar compras y demás acciones, por lo que la cifra probablemente debe rebasar los ciento 50 mil autos de circulación a diario.
Ante ello, esta ciudad capital ya no se encuentra apta para brindar una circulación vehicular fluyente para tantos vehículos, ya que no cuentan con las avenidas necesarias para amortiguar el tráfico pesado que genera la convulsión de cientos de miles de autos.
“La ciudad ya no cuenta con la infraestructura necesaria, solamente contamos con cinco vías de desahogo que son los libramientos Norte y Sur, siendo las arterias fuertes; tenemos también a la novena Norte y Sur, y el bulevar Ángel Albino Corzo que luego se transforma en el bulevar Belisario Domínguez”, señaló Cancino Esquinca.
Agregó que fuera de dichas avenidas Tuxtla ya no cuenta con arterias vehiculares importantes que ayuden al desahogo, por lo que es necesario una nueva infraestructura en la ciudad.
Cabe señalar que este problema es añejo, una problemática que anteriores administraciones municipales y estatales no previeron ante el rápido y abismal incremento del número de motorizados.
El número de autos en circulación solamente disminuye drásticamente los domingos, que es cuando la gran mayoría de la ciudadanía descasa en el hogar.












