La existencia del estereotipo sobre los cuerpos femeninos causa afectaciones en la vida de algunas mujeres, pues al no sentirse identificadas con sus cuerpos recurren a procedimientos quirúrgicos invasivos para modificar alguna parte.
De acuerdo a la Universidad Autónoma de México (UNAM), las cirugías estéticas llegaron para quedarse debido a la demanda de tratamientos a partir de la búsqueda de una mejor apariencia física que rige a la sociedad actual.
En los últimos años México se ha mantenido entre los cinco primeros lugares en cirugías estéticas, pero incluso la academia reconoce que algunos médicos ejercen sin la especialización y los conocimientos necesarios, lo que implica graves riesgos para el paciente.
Hace unas semanas, la Comisión Federal para Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la Dirección General de Calidad y Educación en Salud (DGCES) alertaron sobre el riesgo de ser atendidos por el personal médico egresado del Instituto de Estudios Superiores en Medicina y la Universidad del Conde de Veracruz, involucrados en daños graves a la salud e incluso la muerte dentro de hospitales privados.
Colegio de Cirujanos
Pero no es un hecho aislado, pues ese tipo de ofertas educativas son las que llevan a muchos “osados” a realizar prácticas para las que no están capacitados en todo el país, explicó Facundo Javier Parada Ovalle, presidente del Colegio de Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructivos del estado de Chiapas.
“No pueden realizar procedimientos de cirugía plástica o estética quienes no tengan una certificación, y los médicos estéticos se dicen aptos para esos procedimientos, aunque en la realidad se tiene que realizar postgrado de seis a ocho años, avalado por una universidad vinculada al sector salud”, detalló.
Son más de 15 años los que un médico debe estudiar para lograr ser especialista; por ejemplo, la cirugía plástica es una subespecialidad como la oncología o la neurocirugía, “porque antes nos piden ser cirujanos”.
Por ello lamentó que —en la actualidad— estos estudios se ofrezcan en línea, sin ningún aval de universidades reconocidas. Incluso, los charlatanes pueden conseguir títulos apócrifos. Entonces la importancia de la alerta emitida por Cofepris en junio de este año, que recomienda a la población indagar en la información que el supuesto profesional ofrece.
Incluso, en los consultorios y anuncios deben tener a la vista la cédula profesional y respectivamente el diploma que lo acredita. El nombre del cirujano y la certificación debe encontrarse en línea en https://conacem.org.mx/ o en https://cmcper.org/directorio/
Negocio mortal
El Colegio en Chiapas tiene un registro de 15 médicos especialistas certificados, siete de ellos en Tuxtla Gutiérrez, dos en Tapachula, uno en San Cristóbal de Las Casas, además de un chiapaneco ejerciendo en Guatemala, por mencionar algunos. En contraparte, un aproximado de 500 cirujanos generales estéticos ejercen sin especialidad.
Parada Ovalle hizo hincapié en la importancia de conocer a los pocos expertos que tiene el estado, pues este engaño monetario tiene como consecuencia afectaciones en la salud física, emocional y psicológica de las personas; y en algunos casos los procedimientos llevan a la muerte.
Las secuelas pueden ser infecciones locales o infección sistémica, choque hipovolémico; perforación del intestino o al pulmón cuando hay liposucciones; lesiones de nervios, pueden ser atrofias, parálisis, choque séptico, amputaciones “que es muy grave y lleva a la muerte”.
“Por eso es importante la vigilancia, porque se advirtió por mucho tiempo pero ahora ahora los casos de víctimas rebasaron las noticias, porque mucha gente ha muerto. Quienes pueden denuncian y demandan pero no sabemos si procede”, dijo.
“En Chiapas se han reportado muertes”, dijo Parada y especificó que en la capital ocurrieron dos recientemente en hospitales privados, “hay médicos que llegan a tener más de cinco muertos”. En este tenor, la Fiscalía General de Chiapas (FGE) no respondió a la solicitud sobre el número de denuncias presentadas de muertes por estos procedimientos.
“No sé si hay impunidad, no sé si el caso llega al juez, pero a nosotros como colegio nos interesa alertar a las personas que no acudan con esos médicos. Nosotros no hacemos tandas”.












