Con motivo al Día Mundial del Medio Ambiente el Ayuntamiento de Villaflores en coordinación con la Gerencia Regional de la Cuenca del Cañón del Sumidero, clausuró un basurero clandestino en el ejido Nuevo México, con lo que suman siete los que han sido cerrados definitivamente desde el inicio de esta administración.
Una pertinaz llovizna no impidió que ayer domingo el edil Luis Fernando Pereyra López, acompañado de Ariel Vargas Gómez, gerente Regional de la Cuenca del Cañón del Sumidero de la Conanp, funcionarios y habitantes, participaran primeramente en la limpieza del tiradero a cielo abierto, el cual era un foco rojo de enfermedades y afectaciones a la naturaleza.
Para garantizar que se no se sigan depositando desechos en el predio, ubicado a orilla de la carretera Villaflores-Coita, además evitar que la fauna nociva atraída y generada por la basura –roedores, pulgas, moscas- aumente, se firmó un convenio de clausura entre el Ayuntamiento y el presidente del Comisariado Ejidal de Nuevo México, Darvin López Gómez.
“El cuidado del medio ambiente es obligación de todos, si no cooperamos en realizar las medidas adecuadas para evitar su contaminación, en un futuro estaremos pagando las consecuencias”, explicó el edil tras precisar que se seguirán clausurando tiraderos a cielo abierto, para disminuir los índices de contaminación y cuidar la salud de las familias villaflorenses.
Por su parte, Ariel Vargas Gómez mencionó que “debido al mal manejo de nuestros residuos domésticos, agropecuarios e industriales, estamos provocando diariamente daños por contaminación a nuestra superficie. Debajo de esta corre el vital líquido que utilizamos para nuestras necesidades básicas, sin embargo, el agua es contaminada por nuestros propios desechos”.












