La 17 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que se realiza en Durban entró en una etapa crucial en la lucha global contra el fenómeno, aunque con opciones reducidas para lograr un acuerdo que refuerce el objetivo. En la reunión que inició el 28 de noviembre y concluirá el 9 de diciembre, se trabaja en la búsqueda de acciones que incluyen la continuidad del Protocolo de Kioto al vencer su primer periodo de aplicación en diciembre del año 2012.
Tras el anuncio de Canadá, Japón y Rusia de no participar de un segundo periodo de compromisos del convenio, las negociaciones se centran en la Unión Europea, que es el único grupo de países con obligaciones de reducir emisiones de gases de efecto invernadero que quiere esa fase operativa.
La secretaria de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Christiana Figueres, reconoció que aún está indefinida la forma en que se podría continuar la aplicación del Protocolo de Kioto. Los asistentes deberán ver cuáles son las opciones que tienen tras el anunciado retiro de los tres países mencionados. Según la representación de China en la Conferencia, llegar a ese segundo periodo de compromisos es lo más importante que se tiene que hacer en esta reunión; para este país, ésta es una condición para que a partir de 2015 se negocie un nuevo acuerdo vinculante que incluya a otras naciones en compromisos de reducción de emisiones a partir de 2020.
Indicó que se han puesto algunas condiciones a esa negociación, entre ellas que se siga con las líneas trazadas en anteriores conferencias sobre compromisos tanto de países industrializados como en vías de desarrollo, y que se revisen a medio plazo las acciones nacionales.
Estados Unidos, no obstante que es el segundo emisor de gases después de China, no forma parte del Protocolo al no haberlo ratificado su Congreso.
Brasil, por su lado, afirmó que rechazaría un nuevo acuerdo de lucha global contra el cambio climático si carece de elementos que aseguren la continuidad del Protocolo de Kioto.
De acuerdo con los asistentes, la negociación es muy difícil, porque se está en un punto crucial en la lucha internacional contra el cambio climático.











