Aunque los orígenes de la combi están en Alemania, sin duda América Latina es el lugar de su adopción por excelencia, y México no es la excepción, por lo que cada tercer domingo del mes de febrero se celebra el Día Nacional de la Combi.
Miguel Fonseca, quien lidera la filial del Club Bus Company (Filial Chiapas), es sin duda un apasionado de los automotores, quien comparte que actualmente una característica primordial del club, es la convivencia familiar, pues muchos de los propietarios son personas mayores, que conservan sus unidades con un aprecio especial.
La pasión por los automotores trasciende los tiempos y es, además, parte de un entusiasmo que integra por sí mismo momentos y recuerdos de vivencias especiales, siendo la combi, sin duda alguna, el automóvil familiar que aún persiste a pesar de que su última edición fue producida el año 2014 en Brasil, y años antes en México.
En nuestro país las unidades fueron ampliamente utilizadas como medio de transporte público, familiar o de carga, tras una adaptación que se aplicaba a los asientos, alcanzado su mayor apogeo en la década de los 70, también con una profunda identificación con el movimiento hippie.
Vivencias y experiencias
Miguel comparte que la marca alemana que produce automóviles para el pueblo fincó raíces muy profundas en muchos de los propietarios que se vinculan directamente con vivencias y experiencias vividas.
Los integrantes del club en Chiapas acostumbran a reunirse cada 15 días en las afueras de una plaza comercial que está ubicada en el lado oriente de Tuxtla Gutiérrez.
A ello suman viajes a diferentes puntos de la entidad, como a Playa del Sol, El Arcotete, Chincultik, entre otros, considerando que en la decisión personal se debe considerar el tiempo de traslado; sin embargo, hay conductores aventureros que viajan desde otros estados hasta Chiapas o viceversa, contando siempre con la camaradería de otros clubes de automotores de diferentes ciudades.
Apunta que las caravanas son un viaje de aventura, y sin duda el reto es la paciencia, porque también se hacen más horas de viaje de lo común, pero al final lo que se disfruta es el compañerismo.
Ninguno de los aproximadamente 30 miembros del club compró una de sus combis, cada uno va gradualmente realizando las respectivas reparaciones, principalmente al motor, y posteriormente se dedican a invertir en la mejora de la carrocería y en la imagen de la misma. Cada uno imprime su propio estilo de acuerdo con su personalidad.
En el club de automóviles las amistades que se forjan y la misma fraternidad los llevan a conocer talleres, refaccionarias y especialistas en atención de estas unidades; incluso, sostiene Miguel, la fraternidad se extiende hasta otros clubes de autos, y de los que algunos de ellos también forman parte.
Una buena noticia para los amantes del minibús, es que la compañía productora plantea lanzar al mercado una nueva versión, pero ahora la furgoneta será eléctrica, estando lista para el año 2023 o 2024.












