"Julio C. Rincón / Gaspar Romero * CP. Las dirigencias locales del PRI, PRD, PT y Convergencia, fijaron su postura ante a la ola de inseguridad que priva en el país, en la que las narcoejecuciones están ganando terreno al Estado.
En este sentido coincidieron en que se debe dar una lucha frontal contra el crimen organizado en todos los rubros.
El representante de Beatriz Paredes Rangel en la entidad, Julián Luzanilla Contreras, reconoció que la inseguridad es un fenómeno que amenaza la estabilidad del país, aunque, desdenó, en Chiapas este lastre no manchará el proceso electoral del 7 de octubre próximo.
""Aquí en Chiapas yo veo un escenario normal, no veo un proceso de amenaza, ese no es el problema"", remarcó el Delegado Nacional en una entrevista concedida a este rotativo la tarde de ayer lunes.
Sin embargo, Luzanilla Contreras puntualizó que su partido se encuentra abierto para cooperar con el Gobierno Federal, es decir, impulsando programas contra el combate a la delincuencia organizada, a fin de contrarrestar este mal.
""Es una prioridad nacional, nosotros como partido aspiramos a una política efectiva a este problema... Nosotros estamos puestos a cooperar para que el gobierno prevenga este tipo de acontecimientos"", remarcó el enviado del Comité Ejecutivo Nacional.
Cuestionado sobre la importancia de una Reforma del Estado, el priísta sintetizó que lo que se requiere es una reforma pública que contemple mayor capacitación a los cuerpos policíacos. ""Mi opinión personal es que sean las instancias responsables de combatir este problema, deben disenar las políticas más convenientes"", atajó.
Por su parte, el dirigente estatal del sol azteca, Carlos Esquinca Cancino, enfatizó que existe preocupación entre los institutos políticos, por los constantes enfrentamientos que se han registrado entre la delincuencia organizada y policías estatales; pero -dijo-""existen situaciones que se escapan de la propia inercia del gobierno como puede ser el narcotráfico"".
Ante esa situación, agregó que es preocupante y esperan que el dinero de la delincuencia organizada (narcotráfico), no ingrese a las campanas políticas y sirvan para la búsqueda del voto popular y se elija con ello a los 118 alcaldes y 40 diputados locales.
No descartó la necesidad de que el Gobierno Federal dé una mejor atención en materia de seguridad para el estado de Chiapas, por su condición de frontera con Centroamérica. ""Los ocho partidos políticos que participan en el actual proceso electoral están en calma, pero la preocupación es de otro tipo"", alertó.
Concluyó que las acciones deben ser drásticas para evitar el avance de la delincuencia organizada, principalmente en las entidades como Chiapas, Oaxaca, Campeche, Veracruz, donde debe existir un cruce de información y con mano dura desmantelar las bandas de delincuentes.
A su vez, Sonia Catalina Álvarez, dirigente del Partido del Trabajo, manifestó que la presencia de la delincuencia tiene que ver con los rezagos históricos existentes aún en la entidad, pero es necesario activar el Estado de Derecho del gobierno hacia la sociedad.
""Todos debemos empujar hacia los visos de solución, no sólo mejorar la estrategia de seguridad, los operativos policiales; son muchas cosas. Para que exista delincuencia hay alguien que quiere delinquir"", dijo.
En tanto Haydeé Ocampo Olvera, representante de Convergencia, dijo que la apuesta es a que se recupere la tranquilidad en todos los municipios. No se debe ceder paso a los agresores; la lucha es de los tres niveles de gobierno y de la sociedad.
Si bien en Chiapas hay gobernabilidad, no podemos bajar los brazos. Los programas de seguridad han funcionado, dijo y descartó riesgos para el proceso electoral del 7 de octubre.
Cabe destacar que el dirigente del PAN, Víctor Manuel Méndez Sarmientos no quiso opinar al respecto y justificó estar en la sesión del consejo político de su partido a nivel nacional, en tanto el secretario general de ese instituto político, Francisco Hernández Gordillo no apareció por ningún lado.
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