La Secretaría de Salud en Chiapas dio a conocer que con el objetivo de combatir al mosquito transmisor del dengue, chikungunya y zika, se utilizan 3 mil 600 ovitrampas en los diferentes cuadrantes de Tuxtla Gutiérrez.
Las ovitrampas son recipientes plásticos donde las hembras de mosquitos colocan sus huevos, y se utilizan para monitorear poblaciones de mosquitos con fines de recolección de muestras o de vigilancia, a fin de interrumpir el desarrollo de larva a mosquito adulto e impedir su dispersión.
Al respecto, el encargado del Programa de Control del Dengue de la Jurisdicción Sanitaria número I, Juan Ramón Balcázar Vázquez, explicó que estos instrumentos se pusieron a través de las brigadas del Departamento de Enfermedades Transmitidas por Vector.
Expuso que para lograr un control larvario adecuado y efectivo, los brigadistas de vectores ingresan a las viviendas para colocar las ovitrampas, por lo que exhortó a la población a permitir el ingreso a sus hogares del personal de salud que está debidamente identificado.
Asimismo, agregó que además de este abordaje, las brigadas sanitarias colocan larvicidas en tanques y cisternas para evitar la reproducción del mosco; insecticidas que no son nocivos para la salud y están respaldados por la Unidad Estatal de Investigación Entomológica y Bioensayos.
Finalmente, externó que los insecticidas enfocados a minimizar los riesgos de estas enfermedades trasmitidas por vector, por mencionar algunos, son: temefos, mejor conocido como abate; novalurón, presentación en gotas; entre otros y el personal está capacitado para indicar la dosis o medida adecuada de acuerdo a la capacidad del depósito de agua.












