En la colonia Loma Linda I de Tapachula, ubicada al norponiente, en las cercanías del C-5, vecinos denuncian una sobrepoblación de perros callejeros que aseguran, se está convirtiendo no sólo en un problema de salud pública, sino también un peligro para los niños que pueden ser atacados por estos.
Y es que en este sector no es la única colonia que presenta este tipo de situaciones, en algún tiempo otras de esa zona, como El Porvenir, también se conoció una casa en la que una persona salía por las tardes a las calles de distintos sectores de la ciudad y regresaba prácticamente con una jauría que metía al interior de su domicilio; extrañamente, esta persona fue ligada con una taquería en una calle entre los mercados Sebastián Escobar y Mercado San Juan, a la que muchos denominaban “los tacos de a peso”.
La leyenda urbana en Tapachula señala que posiblemente la carne, que era abundante en los tacos, era en parte o en su totalidad de los perros callejeros que probablemente eran utilizados para ese fin. Hace ya casi dos décadas hubo denuncias, investigaciones, pero la autoridad nunca dio resultado de ello, aunque la opinión popular aseguraba que la práctica continuó.
Y es que quizás esas aseveraciones no están lejos de la realidad, “recientemente en nuestro estado, en el municipio de Palenque, se dio la suspensión de una taquería ante una denuncia de comensales que señalaron que la carne se veía extraña, además de que habrían sido halladas cabezas de perro dentro de bolsas negras que presumían fueron utilizadas para tacos”.
Otro de los casos ocurrió en Ocosingo, cuando en un basurero del mercado encontraron en diciembre del año pasado, pieles de perro en dos distintos lugares; la presunción es que la carne pudo haber sido utilizada para consumo humano.












