Jesús Morales, director de saneamiento del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa), dio a conocer que el crecimiento desordenado de la ciudad ha provocado afectaciones a la red sanitaria de Tuxtla, sobre todo cuando las colonias se desarrollan en la parte alta de la capital.
En este sentido, informó que si bien es cierto que la tubería de la ciudad es vieja y requiere de atención luego de años de abandono que derivó en la falta de mantenimiento, también existen otros factores que causan estragos.
Agregó que cada línea de conducción tiene capacidad para cierto número de viviendas, o para soportar un número determinado de descargas, por lo que poner nuevas conexiones causa serios problemas, como el estallamiento de las tuberías.
“Eso es algo que a nosotros como sistema nos causa mayor problema, ya que las colonias irregulares se han desarrollado en la zona alta de la ciudad, lo que causa una sobrecarga en las líneas de conducción, sobre todo en las horas pico”, detalló.
En este mismo tema, la falta de cultura y consciencia prevalece en Tuxtla, ya que la población también desecha huesos, carne, piel y cuero, así como otros productos que ocasionan que el drenaje se tape.
“Es un tema complicado, eso depende de cada persona, de cada familia, pero es muy común que tiren desechos a las cañerías, eso también es un problema que afecta a la operatividad, y se traduce en daños a la infraestructura y molestia en la población, ya que también provocan fugas de aguas negras o el taponamiento de registros”, precisó.
Insistió en que las tuberías tienen una capacidad y no se deben sobrecargar, no se deben tapar, ya que esto rebalsa en los pozos de visita; ante ello han tenido que tomar algunas medidas como colocar colectores, interceptores para mitigar esta situación, sin embargo todo ello se traduce en un desgaste económico y todo ello tiene que salir de las contribuciones que realiza la sociedad al organismo.












