Habitantes del barrio San Francisco en la zona centro de Tuxtla denuncian graves afectaciones a la vida cotidiana y comercial por la irresponsabilidad que han tenido las autoridades municipales y de la Comisión Nacional del Agua para la ejecución de la obra pluvial en el lugar, la cual ha sido suspendida en cinco ocasiones.
En el lugar de los trabajos, los colonos del barrio, principalmente los que habitan en la segunda y tercera Oriente, entre 12 y 13 Sur, señalaron que la obra comenzó el pasado mes de septiembre, y debió haber sido concluida en el mes de noviembre.
Yesenia Gómez, comerciante propietaria de una cocina económica en la zona de la obra, expuso que esta situación le ha perjudicado, pues la circulación ha estado cerrada desde hace casi nueve meses.
En esta misma situación se encuentran cerca de 200 habitantes. La Comisión Nacional del Agua únicamente ha dado dos excusas: la falta de presupuesto y la falta de compromiso del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado para realizar la parte que le corresponde; así han pasado semanas enteras sin que exista avance.
“La petición es concreta, lo que necesitamos es que concluyan la obra, nosotros somos pequeños comerciantes y vivimos de los que vendemos; los responsables de los trabajos son el ingeniero Enrique Castillo Peña, Jorge Luis Castillo Núñez, Hugo Jiménez, quienes afirman que no pueden avanzar por la falta de recursos por parte de la Conagua”, indicó.
El temor fundado que tienen los vecinos es que al arribo de la temporada de lluvias la situación pueda empeorar, ya que estos trabajos son para que el arroyo San Roque no se desborde y evitar se inunden, tal como ocurrió en el 2016.
Es desde esta fecha que no se concluye, tiene un avance del 70 por ciento, “ya falta la última parte, hemos invitado a los funcionarios del Smapa para revisar la situación pero nos han ignorado”.
“En la parte comercial hemos resentido el problema; en mi caso, antes de que todo esto se saliera de control por las inundaciones, vendía cerca de mil pesos diarios, ahora apenas 200, pagando dos mil de renta, 700 de luz y 430 de agua, y así estamos varios, por eso también nuestra desesperación”, agregó.
Debido al abandono, el material de la obra como cemento y varillas han sido robados en diferentes ocasiones; los veladores tampoco cumplen con su función, acusaron los vecinos.
Adelantaron que en breve podrían tomar otras acciones, ya que hasta el momento la actitud tanto de los responsables de la obra como de las autoridades municipales ha sido de desinterés.












