Colonos felices por calle pavimentada

Colonos felices por calle pavimentada

En unos días más la calle pavimentada será inaugurada. Los vecinos están felices y agradecidos. “Ya no pisaremos lodo”, dicen. Es que la avenida Juan María Hernandez de la Rivera Cerro Hueco era intransitable en tiempo de lluvia.

Don Gustavo Hernández Gómez no disimula su alegría. Sonríe. A su lado está su esposa, quien comparte el sentir de su cónyuge. “Ni soñábamos que nuestra calle fuera pavimentada. Llevamos más de 30 años aquí y nadie volteaba a vernos”, dice.

Hoy los obreros que trabajan en la pavimentación de la vía citada no llegaron. Es su descanso. Pero ya falta poco. Resta unos dos metros de pavimento y las guarniciones.

Antes, la calle Marcelino Álvarez fue pavimentada con concreto hidráulico.

A la felicidad de la familia Hernández Gómez se suman los demás vecinos, que narran esa calle era intransitable en tiempo de lluvias. “No se podía caminar del lodazal, menos que pasara carro. Es que baja el corrental de agua y hace desastre”, dice Magdalena.

La pregunta obligada llega y todos sonríen al escucharla.

-¿Fue el Ayuntamiento que pavimentó la calle?

-No.

-Ah, ¿entonces fue la SOPyC?

-Tampoco.

-¿Entonces?

-La Casa Hogar Odres Nuevos.

Sí, el centro de beneficencia que protege a niños y niñas, ubicado sobre la calle Marcelino Álvarez número 450 de la Rivera Cerro Hueco.

Fue constituida en 1993 y es una organización fundada para ayudar a los niños abandonados y maltratados. Actualmente atiende a más de 100 niños y niñas en el orfanato y 90 por ciento de ellos, son canalizados por la Fiscalía General del Estado.

Y con recursos propios, auspiciado por patrocinadores, la Casa Hogar Odres Nuevos pavimentó esas dos vías aledañas a su inmueble, para que los menores puedan tener un acceso y salida menos riesgosa al ir a la escuela y otras actividades.