Elementos de diversas dependencias y habitantes de la zona iniciaron el combate de un incendio forestal localizado en el predio Zacalapa, del municipio de Copainalá, que ha afectado vegetación de bosque de pino, informó la Secretaría de Protección Civil estatal.
“El incendio presenta un 50 por ciento de control y 40 por ciento de liquidación; continuamos trabajando en el lugar para avanzar en su atención”, agregó en un comunicado.
Precisó que “para estas labores contamos con una fuerza de tarea de 94 personas, integrada por personal de Protección Civil y policías municipales de Copainalá y Coapilla, así como pobladores de la Ribera Zacalapa y ejidatarios de San Pedro”, además de otras dependencias.
Hechos
Por separado, habitantes de la localidad de Miguel Hidalgo Zacalapa, Copainalá, explicaron que el incendio comenzó el jueves a las 22 horas en el cerro ubicado en los límites de ese municipio y de Coapilla, pero las autoridades intervinieron hasta este viernes.
“El fuego avanzó por la falta de intervención a tiempo de los ayuntamientos de Copainalá y Coapilla; solo los pobladores intentaron controlarlo desde anoche”, aseguraron, al tiempo de señalar que las llamas consumieron plantaciones de árboles de cedro. Estimaron que el fuego ha consumido entre 30 y 40 hectáreas.
Manifestaron que “nuestra preocupación adquiere una dimensión mayor porque el cerro afectado forma parte de una microcuenca de importancia municipal, sobre todo en un momento en que el ayuntamiento de Copainalá se encuentra realizando una obra relacionada con la extracción y conducción de agua desde esta zona para abastecer a la cabecera municipal”.
Afirmaron que “no solo estamos exigiendo a las autoridades que apaguen el fuego, sino que necesitamos que se cree un programa de restauración ecológica y de manejo integral de las cuencas”.
En un documento agregaron que “la vegetación de una cuenca y sus zonas de recarga cumplen funciones fundamentales para la regulación del agua. La pérdida de cobertura vegetal puede modificar la infiltración y el escurrimiento, incrementar la erosión y movilizar sedimentos y cenizas hacia arroyos y manantiales. La afectación del cerro puede tener consecuencias en la vegetación y árboles que conforman el ecosistema, la fauna silvestre, la calidad de las fuentes y corrientes, la estabilidad y fertilidad del suelo, la salud de las personas expuestas al humo y las partículas, etcétera”.
Señalaron que “el cerro y el entorno de Zacalapa no representan únicamente un espacio físico, sino que son parte del territorio que habitan, conocen, recorren y conservan las comunidades; son espacios vinculados con la memoria, las prácticas comunitarias, el paisaje y la relación histórica con el agua, la tierra y el bosque”.












