La Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hizo un llamado a sumar esfuerzos para combatir el fuerte rezago educativo que dejó la pandemia y que “se hará presente en el millón 800 mil alumnos que han retornando a clases este lunes” para el ciclo escolar 2022-2023, en el estado de Chiapas.
En conferencia, el presidente de la Comisión Ejecutiva de la Sección 40, Paulino Canul Pacab, catalogó este lunes 29 de agosto como un día de fiesta, pues ahondó en la satisfacción y el compromiso del retorno de las clases presenciales que convocó a alrededor de 83 mil maestros y a más de 20 mil escuelas tras dos años de pandemia.
Temporada en que la mayor parte de los docentes y alumnado no habían pisado cabalmente los espacios académicos, inclusive, “algunos estudiantes ya pasan a tercer año y no conocen su escuela”, por lo que se trata de actos y situaciones que requieren de un compromiso y creatividad por parte del sindicato, a fin de que “los trabajadores de la educación cuenten con las herramientas para poder hacer frente a este nuevo ciclo escolar”.
El dirigente dijo que el sindicato “siempre estará dispuesto a aportar y ayudar a los docentes”, pero enfatizó que el tema principal es combatir la deserción escolar que caracterizó a estos dos difíciles años.
Compromiso serio
“Tenemos el enorme reto de atraer a los alumnos, donde muchos de ellos tienen historias difíciles, pues algunos son huérfanos o no se recuperan tras la pérdida de sus familiares y eso requiere de un compromiso serio”, acotó.
Y agregó que desde el sindicato, a través de una campaña nacional, realizarán encuestas para identificar las situaciones y “atraerlos de nuevo a la escuela”, sobre todo a los alumnos de las comunidades más apartadas del estado o con altos índices de marginación.
En este nuevo ciclo escolar el sindicato centrará su mirada en cuatro objetivos que considera clave: 1) revertir la pérdida de aprendizajes; 2) luchar por la reincorporación de los alumnos que abandonaron la escuela; 3) atender a la par las necesidades afectivas, socioemocionales y psicológicas de las comunidades educativas; y por último, 4) analizar integral y profesionalmente el nuevo plan y los programas de estudios, todo a través de la campaña “Todas y Todos en la Escuela”.












