En 15 días, aproximadamente, estará construido el comedor que a la vez servirá como dormitorio de los familiares de pacientes internados en el hospital Gilberto Gómez Maza. Se hará lo propio en el hospital Rafael Pascacio Gamboa.
Como una muestra de que ésta obra es una acción ciudadana y no de gobierno, Teresa Palomera fue designada administradora de los recursos y donaciones tanto en efectivo como en especie.
Así, desde el primer día (21 de agosto) se recibió media tonelada de cemento y láminas.
La familia Vázquez Hernández viene de Ixhuatán. Tienen a un hijo internado desde hace un mes. Una pequeña galera con plástico negro atado a una palmera les sirve para protegerse de la lluvia. El sol los asfixia allí.
Por eso se alegraron con la noticia de un espacio techado y con piso firme. De hecho ya se terminó un espacio y fue ocupado de inmediato.
“Que nadie se cuelgue la medalla. Ésta es una acción ciudadana y de iglesias cristianas”, declaró Enoc Hernández, coordinador de gabinetes del gobierno del estado.
Adelantó que se hará lo propio en el hospital Rafael Pascacio Gamboa.
Con estos espacios habilitados, también se llevará un control de los grupos de ayuda que acuden cada día con alimentos para los familiares de enfermos.
Se dan los casos en que a veces llegan varios grupos y regresan la comida por coincidir con otros y en ocasiones no llega nadie. Habrá un rol para que los altruistas sepan qué día y hora llegarán.












