La pandemia ha generado que en la capital chiapaneca la población vulnerable busque ayuda humanitaria. En los comedores comunitarios se ha duplicado la solicitud de alimentos.
Gabriel Cruz, encargado del Comedor Comunitario San Roque, destacó la disposición que ha existido por parte de los donadores de alimentos, de gas, entre otros insumos, para seguir vigente hasta estos momentos.
“Ha existido buena fe, algo que es de mucha importancia dado el aumento al doble de la población solicitante de alimentos; ahora tenemos más personas, apoyamos a 140 al día”, detalló.
Ha existido también mucho trabajo de los servidores del comedor, quienes continúan haciendo su labor con ímpetu en beneficio de la población vulnerable de Tuxtla, por ello han redoblado esfuerzos.
El miedo a la pandemia, el terror generado en este panorama, debe ser contrarrestado con este tipo de acciones de solidaridad, caridad, atención, amor y protección.
Teresa de Jesús Peña Ley, quien prepara alimentos y es integrante de la Parroquia de Guadalupe, compartió que la comunidad parroquial ha hecho frente a todos los retos que se hacen presentes día con día.
Afortunadamente nunca ha hecho falta un donador de productos de suma importancia como el gas, la carne, entre otros productos.
En el trabajo realizado y durante la pandemia, se han percatado que la población vulnerable no se ha enfermado o fallecido por covid-19.
La pandemia ha ocasionado desempleo, la migración no ha parado, “es por esto que la ayuda ha tenido que aumentar, esta población reclama este servicio que nosotros brindamos”.
Este panorama, se repite en los cuatro comedores comunitarios de la capital que afortunadamente no han dejado de asistir a la población que ha caído en una situación complicada.
“Nosotros también tenemos ese sentido de responsabilidad, si dejamos de dar alimentos a la población no van a fallecer de covid, pero al dejar de comer se pueden enfermar. Es una labor necesaria, un poco de esperanza en la pandemia es necesaria también”, comentó.
Este comedor comunitario brinda un plato de alimentos, agua y algún postre (cuando hay) todos los días, a partir del mediodía, a la población que así lo requiera.












