Mientras algunos tuxtlecos esperaron el Buen Fin para comprar artículos de uso doméstico que necesitaron durante algún tiempo, otros prefirieron salir a disfrutar de promociones culinarias que habitualmente no consumen, según reveló un sondeo realizado en la capital chiapaneca.
Algunos ciudadanos como Mariela Guzmán Estrada, aprovecharon esta brecha de promociones y descuentos para adquirir cosas necesarias. Ella compró de contado un refrigerador nuevo y una licuadora, y dijo no haber comprado algo adicional sobre sus gustos personales, nada de ropa o zapatos.
Ella es la mayor de tres hermanas, vive con su mamá y el resto de su familia. Hacía tiempo que necesitaba estos enseres domésticos, pero no había podido comprarlos a su precio normal y tampoco tiene la posibilidad de adquirir a crédito.
Respecto a si notó alguna irregularidad en los precios, dijo que no.
Por otro lado, José Antonio Urbieta, padre de familia, dijo que aprovechó el programa de promociones y descuentos para llevar a comer a su familia, además de esto pudo comprarle a sus hijas varios útiles escolares, que aunque de momento no son indispensables, quisieron aprovechar los descuentos.
Ricardo León Ruiz es otro tuxtleco que se benefició con los descuentos del Buen Fin. Su manera de aprovechar de estos beneficios fue cambiando de teléfono; el suyo tenía la pantalla quebrada y estuvo esperando varios meses las promociones y descuentos.











