La titular de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), María del Rosario Bonifaz Alfonso, encabezó los trabajos de recuperación del humedal de montaña La Kisst, ubicado en San Cristóbal de Las Casas y que se encontraba con rellenos de material compactado desde el 2015.
Además de la contaminación que se generaba, los montículos de residuos sobre el humedal afectaban la disponibilidad de aprovechamiento de los recursos ecosístemicos y causaban un impacto negativo sobre las aves migratorias y peces.
En ese sentido, Pedro Sánchez Montero, director de Áreas Naturales y Vida Silvestre, calculó que serán cinco mil metros cúbicos los que se van a retirar de residuos en una superficie de una hectárea, la idea es ampliar el cuerpo de agua que se tiene en el lugar para recuperar la vegetación natural y la funcionalidad principal del sistema.
Se estima que esta primera etapa dure un promedio de un mes y, durante ese tiempo, se atenderá un reclamo que es añejo por parte de las organizaciones ambientales; el acumulado de material en la zona supera los nueve mil metros cúbicos.
Los humedales La Kisst y María Eugenia, que abarcan 225 hectáreas, han sido impactados en los últimos años con material pétreo usado en el sector de la construcción, por la deforestación y hasta con invasiones, de ahí que la Semahn hará una intervención integral que no sólo implica la recuperación del lugar, sino también un aspecto jurídico y legal por las personas que ocuparon estos espacios de importancia internacional.
Los cuatro mil metros cúbicos restantes que no se sacarán de la zona se acomodarán como una especie de barrera para que, cuando existan inundaciones, el río amarillo no se desborde y, en consecuencia, no contamine la laguna de Chapultepec y el cuerpo de agua que se ampliará, una vez que estos trabajos concluyan, iniciará la estrategia de restauración.
No obstante, aclaró, en el sitio se revisará, valorarán las condiciones y a partir de ello, determinarán que estrategia de restauración es la más adecuada; a pesar de los daños que se generaron desde el 2015, la vegetación en el humedal La Kisst se recuperar de forma rápida y ayudará a que regresen varias especies de aves migratorias.
“Vamos a seguir atendiendo la mesa ambiental, se tienen que realizar todas las acciones, tiene que ver con el desalojo de las personas, con las denuncias, otros rellenos y tenemos que atender cada uno de los impactos y las situaciones que presentan los humedales”, remarcó.
Desde el 2008 que los dos humedales (La Kisst y María Eugenia) fueron declarados como espacios protegidos, los apoyos de las instituciones fueron mínimos y ello derivó en que las zonas se degradaran, aún y cuando ofrecen servicios ambientales, por lo que en la actual administración estatal se han hecho acciones para mantener sanos estos sitios.












