De acuerdo al informe del Diagnóstico Operativo de Salud Mental y Adicciones México 2020, del Consejo Nacional de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud, el estado cuenta con poca presencia de establecimientos que tratan la salud mental, poco personal y uno de los índices de egreso más bajos; sin embargo, es pionero en la región Sureste del país.
De acuerdo a la Cédula Diagnóstica, para los niveles estatales cada entidad cuenta con tres instancias que atienden la salud mental de los ciudadanos: el Centro de Atención Primario de Adicciones (CAPA), el más numeroso en el estado con ocho establecimientos; un único Centro Integral de Salud Mental (Cisame); y un Hospital Psiquiátrico (HP).
El Cisame cuenta con dos consultorios médicos y tres psicológicos, una farmacia y una sala de usos múltiples. El CAPA tiene cinco consultorios médicos y 11 psicológicos. Mientras que el Hospital Psiquiátrico posee cuatro consultorios médicos, un psicológico, una sala de usos múltiples y una farmacia.
A nivel nacional se estima un total de 13 mil 737 trabajadores de salud mental y adicciones en las instituciones de la Secretaría de Salud y Servicios Estatales de Salud, de los cuales sólo el 15.9 por ciento atiende en la región Sureste, siendo la zona con menos personal.
En todo el 2020 no se presentó ningún egreso en el Hospital Psiquiátrico, mientras que en los hospitales comunitarios y hospitales generales egresaron 389 personas, representando el 1.2 por ciento del total nacional.
De acuerdo al diagnóstico, el reto de inversión en salud se traduce en una falta de acceso a la infraestructura hospitalaria, a recursos humanos especializados, a medicamentos y dispositivos médicos.
Se recomendó la iniciativa de aprovechar a los médicos generales para que se incorporen a los programas de especialidades médicas, a fin de capacitarlos y sumarlos a diversos programas de salud mental, nutrición o envejecimiento saludable, entre otros.












