La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) realizó los últimos talleres del programa “Mujeres y Resiliencia en la Reducción de Riesgos y Desastres” en los municipios de Unión Juárez y Cacahoatán, donde se compartieron experiencias sobre vulnerabilidades y fortalezas frente a las emergencias climáticas.
Las mujeres lograron identificar caminos para afianzar su liderazgo en las comunidades. Destacaron la relevancia de la prevención y respuesta ante las emergencias.
“Reconocemos que las mujeres en las comunidades aportan sus conocimientos de cuidado a la tierra que han ayudado a sus comunidades a crecer y resistirlas”, externó la OIM.
Lideresas
Para la institución, las condiciones limitantes que mujeres y niñas enfrentan como, por ejemplo, la baja participación en la toma de decisiones familiares y comunitarias, el limitado acceso al manejo de las finanzas familiares y a servicios de bancarización, crédito o el deficiente acceso a la asistencia sanitaria o a la educación, entre otros, limitan aún más la capacidad de preparación y respuesta de las mujeres y niñas rurales a los eventos de desastres.
Sin embargo, si bien las mujeres son particularmente vulnerables en épocas de desastres, han demostrado una y otra vez que son protagonistas sumamente efectivas cuando se trata de la prevención.
Las mujeres en las comunidades locales aportan a la ecuación un conocimiento invalorables para una acción de reducción del riesgo de desastres efectiva. Por ello, resulta fundamental que la inversión pública atienda de manera multisectorial las necesidades, demandas y propuestas diferenciadas de las mujeres y niñas, quienes requieren de apoyo, protagonismo y atención.
Mensaje
“Es crucial asegurar la participación y el liderazgo de las organizaciones de las mujeres como una medida para mejorar las políticas y programas relativos a la reducción del riesgo de desastres, y así fortalecer la resiliencia de este grupo y sus comunidades frente al cambio climático, los riesgos medioambientales y de desastres como una manera de transformar nuestros modelos de producción y consumo”, puntualizó.
Para la OIM, la resiliencia de las mujeres indígenas, sus conocimientos ancestrales en la gestión de los recursos naturales y la reducción del riesgo de desastres pueden ser consideradas como prácticas innovadoras que pueden contribuir positivamente a la economía circular, la transición ecológica y la consolidación de energías limpias y seguras, todos factores clave para reducir el riesgo de desastres y atender las poblaciones afectadas.












