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Debido a la situación política que se vivirá en el 2018, al debilitamiento en algunas industrias y al escenario complejo internacional, se prevé que la economía mexicana tenga un crecimiento moderado, con alta volatilidad y con una inflación que oscilará en el 4 por ciento para el siguiente año, consideró Oscar Barajas Velasco, analista y especialista en temas de finanzas.
En ese sentido, dijo, si Estados Unidos reduce el pago del Impuesto Sobre el Ingreso -el equivalente al ISR en México- pudiera traer repercusiones importantes para nuestro país, como la repatriación de capitales o de inversiones.
Bajo estos esquemas y, tomando en cuenta la desaceleración de consumo, se tiene una proyección de crecimiento de apenas el 1.4 por ciento para el 2018, un poco menor a lo que manejan las principales calificadoras.
Precisó que la inflación en este 2017 ha subido por el cambio que han tenido algunos insumos vitales en la economía mexicana como la gasolina y por la volatilidad del peso frente al dólar.
En ese sentido, recordó, de acuerdo con datos del Banco de México se prevé que este año el país crezca un 2.1 por ciento, con una tasa de interés del 7 por ciento y con una inflación del 6.5 por ciento, lo que ha encendido algunas alarmas amarillas y hasta rojas.











