Aunque fue el pasado lunes que iniciaron las clases como parte del ciclo escolar 2022-2023, Julio Sánchez Esquinca, presidente de la Asociación de Librerías y Papelerías del Estado de Chiapas, informó que las ventas aún se mantienen con un auge importante y las familias, en algunos casos, han gastado hasta tres mil pesos para poder surtir la lista de útiles escolares.
Mencionó que están trabajando en dos modalidades: una se relaciona con las escuelas privadas, y la otra en la parte pública; lo cual ha significado que los establecimientos se mantengan con buena afluencia.
“Nosotros teníamos buenas expectativas, sin embargo, no sabíamos cómo se iba a detonar. [Como] parte de los protocolos que nos exigen los temas de salud, dejábamos entrar un determinado número de personas. En estos días no nos dimos abasto, ya que en las tardes se empieza a abarrotar”, mencionó.
Sánchez Esquinca reconoció que las ventas de los últimos días sorprendió al gremio. Las compras de las familias fue ordenada pero caótica, en el sentido de que las personas llegaron en tiempos similares a los negocios.
Ventas hasta octubre
Al platicar con el gremio, prevén que las buenas ventas se extiendan hasta mediados o finales del mes de octubre. Esto, derivado de las clases presenciales y que después de dos años de ausencia de útiles escolares, en muchos hogares no quedó nada y eso incentivó el que las familias invirtieran más dinero en la adquisición de estos artículos.
Las listas más caras se ubicaron en las escuelas de preescolar, además de primero y segundo grado de primaria en la parte pública, las cuales oscilaron entre los mil y mil 500 pesos. Para el resto de grados, y en la parte de secundaria, el desembolso fue entre 800 y mil pesos.
Aunque el contenido relativamente es igual, en el caso de las instituciones privadas la diferencia es que se piden marcas y eso hace que los costos se eleven al 100 %. Como ejemplo, una lista escolar en este rubro se mueve entre los tres y hasta cuatro mil pesos.
“Son libros muy especializados y algunas escuelas piden libros de inglés, donde el 80 % son importados por los países de origen. Por lo general, en el sector básico las familias gastaron mil pesos”, remarcó.












