Teniendo como marco el 21 de febrero, Día Internacional de la Lengua Materna, la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), que de acuerdo a su decreto de creación en diciembre de 2004, debe contar con programas educativos de calidad para crear recursos humanos que retribuyan en los ámbitos comunitario, regional y nacional, denunció diversas irregularidades que van desde la corrupción, desvío de fondos y nepotismo.
En representación del cuerpo de investigadores y docentes de tiempo completo de la Unich, así como miembros del perfil Promet y nivel uno en del Sistema Nacional de Investigadores; Domingo Gómez López, doctor en Desarrollo Sustentable y especialista en Turismo, así como Fernando Bolaños, licenciado en Periodismo, maestro en Educación y doctor en Antropología, denunciaron que el día lunes la comunidad universitaria fue secuestrada con violencia.
Los también cofundadores de la Universidad Intercultural de Chiapas declararon que tanto profesores como administrativos y estudiantes fueron encerrados desde las 10:00 de la mañana hasta las 2:30 de la tarde.
Para salir tuvieron que buscar salidas alternas que conectan la universidad con colonias, llegando incluso a saltar bardas, todo esto porque un grupo de choque -aseguraron- entró de manera violenta a las instalaciones de la universidad y con palos y otras armas amedrentaron a la comunidad.
Los maestros presumen que estos grupos de choque fueron enviados por el sindicato de trabajadores y autoridades de la Universidad para evitar el dialogo que un grupo de profesores, padres de familia y estudiantes solicitaron con el rector, Roberto Arturo Morales Ortega.
Por otro lado denunciaron también la necesaria destitución del secretario académico (por incompetencia), la usurpación de funciones de Karen Ballinas y la desviación de 120 mil pesos de recursos de la Universidad que fueron utilizados para apoyar la visita del papa Francisco, de lo cual se cuenta con toda evidencia, que incluye recibos y pólizas.
Si bien el puesto de “enlace de Gobierno” es apócrifo, Karen Ballinas también usurpa las funciones que corresponden al rector. A esto se suma a la administración de Angélica Camacho, quien cambió los conceptos, incurriendo así en un delito de orden federal.
En este contexto también destacan el nepotismo de Edgar Perez, quien ha conseguido meter en la nómina universitaria a su hermana y esposa. A la par el interino Luis Galindo Jaime obtuvo en octubre pasado la plaza de tiempo completo en un proceso que pasó por alto el concurso de oposición abierta, que marca el reglamento.
En este clima tampoco pasa por alto que incluso la matricula ha disminuido, pues mientras antes contaban con cerca de 2 mil estudiantes, hoy son al rededor de mil 500. Ante esto demandan la atención de la Secretaría de la Función Pública estatal y federal, así como de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) y otras autoridades competentes.
Con información de Diana Ramírez











