Habitantes de la zona alta de Tapachula afectados por sismos y lluvias que han provocado derrumbes e incomunicación reconocen el esfuerzo que las autoridades han hecho a su favor, pues señalan que falta poco para que se puedan desbloquear las vías afectadas inicialmente.
Sin embargo, ante la problemática actual suscitada a nivel nacional, temen que el apoyo hasta hoy recibido decline, pues señalan que las lluvias continúan provocando derrumbes de menor tamaño, sumados a los constantes movimientos telúricos, como el de ayer sábado con una intensidad de 6.1 grados en la escala Richter, con epicentro en Ciudad Hidalgo, Oaxaca y que sintió en todo el estado chiapaneco.
Ante esta situación, señalan, se ven afectados unos 10 mil habitantes de Toquián Grande y Pavencul, por lo que recalcan que aún necesitan el apoyo de las autoridades de los tres niveles de gobierno.
En entrevista, el presidente de la Cooperativa de la Unión de Ejidos Toquián Grande y Pavencul, Melesio Ángel Mejía, dijo que apenas se restablece el paso de vehículos en el camino, cuando suceden dos derrumbes más, por lo que estos ejidos, sus barrios y comunidades, están en constante incomunicación, y al estar en esta situación comienzan a presentarse problemas de abasto.
Criticó algunas acciones, como el de hacer llegar dos helicópteros con algunas despensas, que por la dimensión de la gente necesitada, resulta insuficiente o bien las comunidades más alejadas son las que menos acceden a estos apoyos del gobierno.
Pidió mayor celeridad a los trabajos de la rehabilitación de los caminos, porque es así como la gente puede proveerse de alimentos y acudir a sus consultas médicas, ya que las condiciones actuales no permiten llevar su vida con normalidad.












