Comunidades se oponen a los megaproyectos

Comunidades se oponen a los megaproyectos

Debido a las afectaciones ambientales que se van a generar y que las consultas populares han carecido del involucramiento real con las personas, las comunidades originarias van a continuar la resistencia a los megaproyectos del Gobierno federal, particularmente con el Tren Maya y con el Eje Carretero Transversal, enfatizó Nicolás Gómez Velasco, integrante de la Red Ciudadana por el Cuidado de la Vida y la Madre Tierra en el Valle de Jovel, en San Cristóbal de Las Casas.

Entrevistado sobre el tema, comentó que en los últimos 10 años se agudizó la crisis con la devastación de las reservas naturales que tiene la entidad; no obstante, también creció la desigualdad entre la población que demanda servicios básicos.

De acuerdo con el decreto que emitió el Congreso de Chiapas, el Eje Carretero Transversal (que abarca desde Pijijiapan hasta Palenque) representa “la modernización de la infraestructura de nuestro estado, el impulso que definirá hacia el futuro el crecimiento económico de distintas regiones productivas, comunicando a las diversas cabeceras municipales y localidades”.

Con la aprobación, la autoridad podrá otorgar la concesión para el proyecto, esto a través de una invitación restringida para “diseñar, financiar, construir, usar, operar, explotar, aprovechar, conservar y mantener, incluyendo el derecho de vía y servicios auxiliares” en todos los tramos carreteros.

El Eje Carretero Transversal abarca la autopista Pijijiapan-Tuxtla Gutiérrez, (E.C. Libramiento Sur), la autopista Tuxtla Gutiérrez (E.C. Libramiento Sur), San Cristóbal de Las Casas (Rancho Nuevo) y la carretera de Las Culturas y Palenque.

Solo la tercera etapa, dijo, que involucra al menos a 10 municipios y que va de San Cristóbal a Palenque, registra 142 kilómetros de invasión, pero los pueblos originarios van a resistir a la implementación.

No obstante, en cuatro regiones de Chiapas (la zona Norte, Costa, Altos y Selva) las comunidades se están organizando para evitar la construcción de megaproyectos, de la extracción masiva de agua, de la destrucción de la fauna y flora y de la no continuidad de las mineras.

En el caso del Tren Maya, la estrategia contempla que en los próximos cuatro años se construyan mil 460 kilómetros de vías férreas con participación mixta. Abarcará desde Palenque hasta Cancún, sin embargo, ya se ganó un amparo y esto impide (temporalmente) la edificación.

Gómez Velasco enfatizó que los gobiernos están obligados a escuchar a las comunidades originarias pero sin simulaciones y, aclaró, no se oponen al desarrollo pero debe existir respetó a la naturaleza; las autoridades tienen que presentar el manifiesto de impacto ambiental, remarcó.

El pasado 17 de enero se llevó a cabo un foro en el municipio de Ocosingo, para defender el territorio y la Madre Tierra, debido a que los pueblos consideran que vienen proyectos que solo buscan la privatización de los recursos naturales.

Será el 22 de marzo de este año, en la celebración del Día Mundial del Agua, que bajará la población a informar como se están organizando para defender los ecosistemas, aunque en las zonas urbanas la petición no ha tenido eco.