De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), alrededor del 70 % de los emprendimientos cierra a los tres años por falta de planeación y capacitación; el cumplimiento normativo dejó de ser exclusivo de las grandes corporaciones; hoy es una herramienta estratégica para que las micro, pequeñas y medianas empresas prevengan riesgos fiscales, administrativos y regulatorios.
Diana Peza Iniesta, abogada especialista en el tema, comentó que implementar controles proporcionales al tamaño del negocio ya no es un lujo, es una medida de supervivencia empresarial y de generación de confianza; es posible adaptarlo a cada empresa según su tamaño.
Es una realidad que las empresas siempre van a presentar fraudes, conflictos de intereses, delitos, omisiones, y lo que siempre se busca cuidar es la reputación, para que la empresa pueda crecer y alcanzar metas en el mercado.
Tener buenos controles internos, dijo, es posible no invertir grandes cantidades, siempre que se procure aplicarlos, por ejemplo, realizando la capacitación frecuente del personal desde que entra a la empresa.
Procedimientos
El compliance o cumplimiento normativo es el conjunto de procedimientos, políticas y buenas prácticas que adoptan las organizaciones para garantizar el estricto apego a las leyes, regulaciones, normas éticas y políticas internas aplicables a su actividad.
A las grandes empresas les preocupa una clausura, multas altas, un riesgo de trabajo como una demanda; las micro, pequeñas y medianas empresas pueden adoptar eso, la prevención, por ejemplo, con el mantenimiento de los equipos y de las instalaciones, la capacitación frecuente del personal, herramientas para detectar billetes falsos.












