El día de ayer, cientos de fieles asistieron a la Catedral de San Marcos para celebrar el Domingo de Ramos, el cual conmemora la entrada de Jesucristo entre palmas y alabanzas a Jerusalén, dando inicio a la Semana Santa.
Con emoción, los católicos entraron a la Catedral con palmas tejidas en forma de cruz para escuchar la ceremonia que ofreció el padre y, posteriormente recibir la bendición.
A las afueras del templo religioso, un grupo de artesanos provenientes de Aguacatenango, municipio de Venustiano Carranza, se colocó en diversos puntos con la palma de cera (Ceroxylon quindiuense) y trigo, para la elaboración y venta de ramos, cruces y otros productos.
Es importante mencionar que algunos pueblos indígenas comparten su añeja tradición de tejidos de palma y trigo durante la Semana Santa, la cual es una actividad que elaboran para preservar su herencia ancestral y religiosa.












