El investigador en temas fiscales, Jonathan Magaña Macías, destacó que con la entrada en vigor generalizada a partir del primero de enero de la factura electrónica versión 3.3, estados como Chiapas han comenzado a tener impactos negativos en el desempeño de sus actividades empresariales, por no adaptarse al nuevo sistema de facturación electrónica.
Agregó que el impacto a los negocios se debió a que los empresarios confiaron en que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) brindaría una prórroga mayor para la entrada en vigor de esta facturación.
“Está siendo muy complicado porque tienen que hacer el trabajo que no se hizo en seis meses, en tan solo unos días, porque si no se prepararon no pueden facturar con el esquema anterior, entonces tienen que actualizar su sistema, capacitarse con su contador, tienen que hacer una adecuación del sistema propio, claves. Está siendo bastante laborioso para muchas empresas adoptar este nuevo esquema de facturación”.
Se estima que apenas un 70 por ciento de las empresas están implementando este sistema en Chiapas, esperando que los índices incrementen, aunque aún presenten diversos errores en su emisión.
“El SAT tiene un lista de 52 mil 850 artículos en el que tenemos que aprender a identificar, tenemos que empezar a relacionar. Otro punto que está ocasionando muchas dudas, es en la famosa forma de pago. El SAT sabía de esto y hay un período adaptación y conocimiento”, añadió.
Magaña Macías sostuvo el llamado a los contadores y empresarios a continuar capacitándose para evitar ser objeto de multas, a través de los diversos ponentes que pone a disposición el Colegio de Contadores Públicos Chiapanecos.











